
Cómo recorrer Escocia como un miembro de la realeza
Ya sea para viajar en tren, elegir las prendas que comprar o encontrar el refugio perfecto en Braemar, te ayudamos a dar un toque señorial a tu próxima escapada a Escocia
- Texto de: Gentleman's Journal
En febrero de 1952, tras la subida al trono de la reina Isabel II, nuestro actual monarca, el rey Carlos III, se convirtió en heredero al trono. Además de convertirse en duque de Cornualles a raíz de este cambio dinástico y, años más tarde, en príncipe de Gales, también asumió otros títulos. Muchos de ellos —entre los que se encontraban el de duque de Rothesay y el de señor de las Islas— eran escoceses.
El joven Carlos, que también se convirtió en príncipe y gran senescal de Escocia, probablemente se sintió encantado con estos nuevos títulos, ya que la familia real lleva décadas sintiendo una especial afinidad por Escocia. Teniendo esto en cuenta, te contamos cómo dar un toque regio a tu próximo viaje al norte de la frontera…
How to get there…

Primero, hay que viajar hasta Escocia. Y, si de verdad se quiere seguir los pasos ribeteados de armiño de la familia real, hay que hacerlo con estilo. A lo largo de los años, la monarquía ha utilizado distintas rutas y medios de transporte para llegar a las regiones septentrionales de Gran Bretaña.
Sometimes, they fly. If it’s an emergency – or the weather won’t make for a nice drive – royals are taken to RAF Northolt, in Ruislip (historically, some royals have also flown from Heathrow), but it has been documented that they have a penchant for train travel.
Hoy en día, el Tren Real Británico se utiliza para este tipo de viajes. Parte esencial de la flota de vehículos y medios de transporte de la monarquía desde 1842, se configura a medida cuando es necesario e incluye coches restaurante y un chef real. Desde la estación de llegada, cualquiera de los coches de la monarquía llevará al miembro de la familia real de visita hasta la zona rural de Aberdeenshire. En el caso del rey Carlos, podría tratarse de uno de sus tres Rolls-Royce Phantom. También podría ser su Range Rover Hybrid de 2015 hecho a medida o el Jaguar I-Pace que adquirió en 2018. Si conduce él mismo, podría incluso utilizar el Aston Martin DB6 Volante que mandó adaptar para funcionar con bioetanol producido a partir de residuos de la cadena de suministro (excedentes de vino y un subproducto de la elaboración del queso).
But, whichever wheels the royals choose to meet them on the runway or at the station, the destination will likely always remain the same: Balmoral Castle.
Where to stay…

Although the Edinburgh-based Palace of Holyroodhouse is the king’s official residence in Scotland – it sits at one end of the city’s Royal Mile and was once home to Mary, Queen of Scots – modern royals tend to spend their Scottish getaways on the estate at Balmoral.
Adquirido por el príncipe Alberto en 1852, el castillo original se consideró «demasiado pequeño» y, por tanto, fue demolido para construir una residencia más grande, diseñada por un arquitecto de Aberdeen cuyos planos fueron modificados por el propio príncipe Alberto. En la actualidad, el castillo cuenta con más de 50 dormitorios y, aunque es la residencia de verano del monarca reinante, no forma parte del Patrimonio de la Corona, ya que es propiedad privada de la familia real.

Image: Getty
A working estate, Balmoral features grouse moors, forestry and farmland, and, when the royal family visits, regular activities are said to include dog walks and picnics, and the local River Dee offers up one of the best fly-fishing spots in Scotland.
Elsewhere on the estate (and nearby), there are smaller properties, including Tam-Na-Ghar cottage, the third home of the Duke and Duchess of Cambridge, and Craigowan Lodge, a seven-bedroom stone property where Queen Elizabeth used to stay at the beginning of summer.
Para disfrutar de una estancia similar, recomendamos acercarse a Braemar, un pequeño pueblo del Parque Nacional de Cairngorms, donde el principesco hotel de cinco estrellas The Fife Arms ofrece una acogida igualmente regia. Cada una de sus 46 habitaciones y suites presenta una decoración única que cuenta una historia distinta de Braemar: las Royal Suites, por ejemplo, se inspiran en algunos de los visitantes más ilustres de la zona, mientras que las Victoriana Suites reflejan el pasado del hotel como posada de postas del siglo XIX. Además, en el pub del hotel, The Flying Stag, preparan un pastel de venado extraordinario. Lo que nos lleva a…
Dónde comer y beber…

La comida siempre ha sido un ingrediente importante en la vida de la realeza. Ya sean los famosos huevos al horno con queso que el rey Carlos prefiere para el brunch o la predilección del difunto duque de Edimburgo por el filete Diane, los platos deliciosos son fundamentales en cualquier compromiso de la realeza. Y más aún durante una estancia en Balmoral.
Al parecer, la reina Isabel sentía predilección por el pescado con patatas fritas de un establecimiento de la cercana localidad de Ballater (mandaba a un lacayo a recogerlo, quizá en Phoenix Chip Shop). El duque de Edimburgo solía hacer barbacoas en los jardines. Sin embargo, nuestro actual monarca, el rey Carlos, tiene gustos algo más refinados. Su Majestad prefiere comer fuera, hasta el punto de que incluso ayudó a inaugurar un restaurante en Ballater —Rothesay Rooms— en 2016. Con una oferta de productos de temporada y de proximidad, es todo un homenaje a la tierra y merece mucho la pena visitarlo si se encuentra en este rincón del país. Entre los platos de su menú, que cambia constantemente, figuran los macarrones con queso de la isla de Mull y el haggis con puré de nabo y patatas.

If it’s a good dram you’re hunting for, the monarchy also loves the whisky distillery situated closest to the Balmoral Estate: Royal Lochnagar. Sitting at the foot of the Cairngorms, a mere mile away from the royal castle, the distillery welcomes visitors for tours and tastings so that they can find out how the grassy character of the label’s single malts are procured.
Qué ponerse…

Image: Getty
Y, por último, abordamos el vestuario. Si, como un auténtico miembro de la realeza vestido de punta en blanco, quiere adentrarse en las Tierras Altas de Escocia preparado para afrontar el clima más extremo y ventoso que puedan ofrecer los Cairngorms, quizá debería echar un vistazo a las marcas de ropa para actividades al aire libre preferidas por la realeza, entre ellas Hunter Boots, una firma que han lucido la princesa Diana y la reina Camila, y Barbour.

King Charles is your best bet for Scottish-style inspiration, in general, and he often turns to Campbell’s of Beauly for his tailoring and tweeds, Johnstons of Elgin for his knits and Kinloch Anderson for his kilts – just as his parents did before him.
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