
Estas son las películas con más estilo de la historia del cine
Desde un clásico británico de traje y corbata hasta una trilogía estadounidense de golpes, hemos reunido 13 de las películas más elegantes que han pasado por la gran pantalla
- Texto de: Jonathan Wells
¡Luces! ¡Cámara! ¡Moda! ¿A quién no le gusta ir al cine como se ha hecho toda la vida? A nosotros, desde luego, sí. Pero, mientras que la mayoría vamos al cine para entretenernos o evadirnos un poco, otros buscan inspiración en la gran pantalla. El vestuario de las películas puede ser tan influyente e importante como otros elementos, como el guion y el reparto. De hecho, desde 1949 se concede un Óscar al mejor vestuario.
Lo que nos llevó a preguntarnos: ¿qué películas, en todos estos años, han tenido un impacto más notable en nuestra forma de vestir? ¿Cuáles son las películas con más estilo, mejor confeccionadas, audaces, atrevidas y vanguardistas de la historia?
Ocean's Eleven, Ocean's Twelve y Ocean's Thirteen

Con un arranque arrollador, esta trilogía de principios de los 2000 llevó a la gran pantalla estilo y desparpajo a partes iguales. Reunir a un equipo de ensueño formado por Clooney, Pitt y Damon no fue suficiente para el director Steven Soderbergh, que dedicó las tres entregas a vestir a sus ladrones y timadores con atuendos dignos del rey de los estafadores.
Las solapas son tan anchas que abarcan estados enteros de EE. UU., las gafas de Elliott Gould son tan enormes que cabría una cara en cada cristal y Don Cheadle lleva tantos pañuelos de seda que casi, casi nos olvidamos de su terrible acento británico. ¿Y todo el vestuario de Brad Pitt? Mejor ni hablemos. Rompedor, deslumbrante y apostando a lo grande, muy grande, enorme en todo.
Quadrophenia, 1979

¡Es el enfrentamiento entre mods y rockers! Y, ante semejante duelo cinematográfico, cada bando debía tener una identidad visual muy marcada. En el lado de Sting, algunos de los trajes de raya diplomática más elegantes y las corbatas más estrechas; en el de los moteros, más cuero negro, tachuelas y gafas de sol de los que caben en una Lambretta.
También nos gustaría hacer una mención especial a los sombreros de «Quadrophenia». Ambientada en una época en la que el humilde sombrero aún se resistía a desaparecer, esta película de 1979 demuestra lo elegante que puede resultar con el atuendo adecuado. La próxima vez que la veas, no tardarás en echar mano de tu trilby.
American Psycho, 2000

Ambientada en el Wall Street de los años ochenta —he aquí otra película con muchísimo estilo—, American Psycho es el máximo exponente de la elegancia yuppie. Las atrevidas camisas de rayas de Christian Bale, con cuellos en contraste y tirantes anchos, se han ganado un lugar destacado en los anales del estilo cinematográfico, junto con su nudo Windsor doble y unas hombreras tan voluminosas que parece un jugador de fútbol americano.
De hecho, todos los compañeros de trabajo en la City de Patrick Bateman, el antihéroe interpretado por Bale, lucen un vestuario igual de envidiable, especialmente el malogrado Paul Allen de Jared Leto. Y sí, puede que hoy los trajes nos parezcan demasiado cuadrados, pero, si se llevan con suficiente arrogancia y suficiencia, resultan atemporales. Y, si eso falla, basta con ponerse encima una gabardina larga y enfrentarse a los detractores hacha en mano…
Call Me By Your Name, 2017

En otro torbellino de estilo ochentero, el romance ganador del Óscar de Luca Guadagnino debería conceder a su vestuario el mismo protagonismo que a sus estrellas, Armie Hammer y Timothée Chalamet. Desde holgados polos que ondean con desenfado hasta algunos de los bañadores más codiciados que jamás se hayan zambullido en el Mediterráneo, esta película ambientada en Italia es un paraíso para los amantes de la moda.
Hammer merece una mención especial: consigue que las camisas de manga corta no solo parezcan desenfadadamente elegantes, sino también absolutamente irresistibles. Combina estas camisas abotonadas con sus pantalones cortos más cortos y sus gafas de sol Persol plegables, y tendrás todo un icono de estilo de la gran pantalla.
Bullitt, 1968

Ah, Steve. Te estábamos esperando. McQueen aportó estilo, elegancia y atractivo sexual a todos sus papeles, y tanto su característico traje de tres piezas en El caso de Thomas Crown como su atuendo informal junto a la pista en Le Mans podrían haberle valido perfectamente un puesto en esta lista. Pero Bullitt tiene un punto especial que le permite imponerse por poco.
El vestuario del teniente Frank Bullitt no solo sigue estando de plena actualidad más de 50 años después —¡los jerséis de cuello alto! ¡Las botas chukka! ¡El impermeable!—, sino que además transmite a la perfección lo rudo, resolutivo y pragmático que es en realidad el personaje de McQueen. Cumple una doble función: aporta un estilo impecable y nos ayuda a comprender mejor al personaje. Bravo.
El gran Gatsby, 1974

No, no la de Leonardo DiCaprio, aunque la versión de Baz Luhrmann también lucía unos trajes de lo más elegantes. Nosotros seguimos decantándonos por la interpretación de Robert Redford del personaje más famoso de F. Scott Fitzgerald. Puede que el Gatsby de Redford parezca audaz y ostentoso con sus coloridos trajes, pero su actuación contrarresta la exuberancia del vestuario y hace que resulte infinitamente más creíble.
Y vaya si nos alegramos, porque se ven trajes realmente impresionantes. Ya sea uno blanco de tres piezas con chaleco cruzado, otro rosa empolvado combinado con una gorra de repartidor o, sencillamente, uno de los esmóquines de frac más impecables que hemos visto jamás, esta película es toda la inspiración sartorial que necesitarás. Ah, y el Gatsby de Redford también luce como nadie un jersey de críquet de punto trenzado.
Operación U.N.C.L.E., 2015

Guy Ritchie puede ser un tanto irregular. Es cierto que nos ha brindado algunos momentos de gran elegancia en la gran pantalla, pero buena parte de su estridente obra de gánsteres está tan atiborrada de sombreros pork pie y cadenas de oro que apenas se distingue la trama. Demos gracias, pues, a los dioses del diseño por «The Man from U.N.C.L.E». Y, una vez más, por el imponente físico de Armie Hammer, perfecto para lucir prendas extraordinariamente buenas.
Tanto Hammer como Henry Cavill —de físico igualmente sobrehumano— lucen elegantes trajes de mediados de siglo durante buena parte de la película. Pero lo que realmente nos llama la atención es el equipo táctico del dúo. ¿Jersey de cuello alto, chaqueta oscura y gorra plana? Es el estilo de espía de los primeros Bond, y nos encanta.
American Gigolo, 1980

Nada menos que diez años antes de Pretty Woman, Richard Gere causó sensación con su vestuario en American Gigolo. Esta película también supuso la primera gran incursión de la ropa de Giorgio Armani en Hollywood. Todo lo que lleva Gere —o no lleva, según el caso— rebosa estilo europeo, desde los calzoncillos hasta el abrigo.
Y vaya abrigo. En la impactante imagen, que desde entonces se ha convertido en sinónimo de la película, Gere aparece envuelto en el abrigo polo de pelo de camello de Armani, ceñido a la cintura y con un cigarrillo colgando de los labios. Debajo, lleva una camisa con un cuello tan puntiagudo que uno podría cortarse con él y una corbata tan ochentera que casi se oye cantar a Blondie. Un look imperecedero.
Casino, 1995

La obra maestra de Martin Scorsese sobre el mundo del juego, estrenada en 1995, es tan grandiosa y estridente como la ciudad en la que se ambienta. Paseándose por Las Vegas con abrigos de piel y colores chillones, De Niro, Pesci y Stone encarnan a la perfección la sordidez de mediados de los setenta. Y nos encanta. Nunca se habían llevado camisas tan estridentes bajo trajes tan grises, pero, de algún modo, funciona.
El reparto secundario también tiene sus momentos de gloria en lo que a moda se refiere. James Woods brilla en el papel de Lester Diamond, un estafador convertido en proxeneta, aunque no tanto como sus conjuntos de cuero completamente blancos y con charreteras. ¿Y qué decir de lo que lleva Joe Pesci al cuello? Apenas se distingue si son corbatas o corbatones, de lo sedosos y enormes que son. Pero así es Casino: el vestuario de esta película era la esencia misma del exceso, plasmada con un corte impecable en unos trajes que no dejan indiferente a nadie.
El talento de Mr. Ripley, 1999

Posiblemente sea la película con mejor vestuario de toda esta lista, y ni siquiera parece esforzarse por conseguirlo. Protagonizado por Matt Damon y Jude Law, este thriller de 1999 recorre el mundo, salta de una situación peligrosa a otra y avanza a un ritmo vertiginoso, pero desprende un aire desenfadado y despreocupado, todo gracias a una cuidada selección de prendas.
Esto es lo más desenfadado que puede llegar a ser un look. Ya sea con una camisa azul de botones ligeramente holgada, una camisa de punto estilo bolera o unos mocasines blancos sin cordones, Damon y Law siguen marcando la pauta de los estilismos veraniegos más discretos desde el otro lado del milenio. Y que sigan haciéndolo durante mucho tiempo…
Her, 2013

¿Alguna vez habían resultado tan elegantes los colores apagados? En la tragicomedia de Spike Jonze de 2013, Joaquin Phoenix ofrece una interpretación estelar, con bigote incluido, de un hombre que se enamora de una asistente de IA. Pero, por extraño que parezca, no podrás concentrarte en la trama: estarás demasiado ocupado preguntándote dónde compró todas esas camisas discretas y sumamente codiciadas.
Una de color mostaza por aquí, otra coral por allá, una azul cielo con bolsillos de parche si te apetece. El hombre tiene tantas camisas de botones, de colores sutiles y corte ligeramente holgado, que podría hacerle la competencia al Gatsby de Robert Redford, que se dedica a lanzar camisas por los aires. En un momento dado también lleva un gorro de trampero de lo más chulo, y no es un estilo fácil de lucir.
Skyfall, 2012

Bueno, en algún momento tenía que aparecer aquí una película de James Bond¿no? Dudábamos entre la emblemática Skyfall de Daniel Craig y El hombre de la pistola de oro de Roger Moore. Pero, aunque en ambas sus respectivos superespías van vestidos para matar, lo que nos hace decantarnos por Skyfall es el tratamiento del vestuario de sus personajes secundarios.
Sí, puede que Craig esté estupendo con un abrigo largo y perfectamente rudo con esa chaqueta Barbour que se pone con desenfado en Escocia, pero no podemos pasar por alto el elegante cárdigan de Q, los conjuntos cruzados del nuevo M ni los trajes de aire español del malvado Silva. Aquí hay inspiración para el vestuario de todos, sin importar de qué lado estés…
Un hombre soltero, 2009

Cada fotograma de la película de 2009 A Single Man está tan meticulosamente concebido y resulta tan agradable a la vista que solo podría haber sido obra de alguien con un agudo sentido del estilo: nada menos que un diseñador de moda. El debut de Tom Ford como director, ambientado en el evocador sur de California de los años sesenta, fusiona a la perfección los mundos de la moda y el cine.
Con un reparto estelar, que incluye a Colin Firth en el papel de un profesor universitario gay, Julianne Moore como su glamurosa mejor amiga y Nicholas Hoult como su alumno, la película ofrece una valiosa lección sobre el estilo de los años sesenta. Ford colaboró con la diseñadora de vestuario Arianne Phillips para crear prendas caracterizadas por sus líneas depuradas y colores apagados, así que abundan los trajes entallados, los impecables cuellos abiertos y las corbatas de punto texturizado.
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