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The Diary: La Noche de Burns de un caballero

Enero sin alcohol encontró la horma de su zapato en una Noche de Burns de etiqueta, con gaitas, haggis, whiskies de malta de alta graduación y excesos épicos: una celebración gloriosamente regada de la tradición escocesa y el placer de compartir.

Lo mejor del Enero Seco es saltárselo. Pero, después de (casi) un mes de una conducta francamente heroica, uno no puede volver a caer de cabeza con una vulgar cerveza rubia continental o una ale a temperatura ambiente. Uno quiere algo con un poco de boato. Cierto garbo. Algo de pompa y ceremonia. Quizá —y esto se me acaba de ocurrir— un gaitero vestido de tweed recitando la poesía de Rabbie Burns antes de degollar un haggis con una espada en miniatura. Ese fue, al menos, el crescendo de una cena de lo menos seca celebrada ayer por la noche: una velada de etiqueta para 42 de nuestros amigos más íntimos (más David Tollemache), en el elegante salón de la planta superior de The Walmer Castle. Allí, en colaboración con la gente extraordinariamente divertida de One Cask at a Time, los invitados brindaron por la memoria del mayor poeta de Escocia y por la gloria de su mejor producto de exportación: el whisky de malta. ¿Habría podido deciros, sin consultarlo ahora mismo, que el suntuoso Auchentoshan 1998 con el que abrimos la velada presentaba en nariz notas frutales de piel de limón, melón verde y piña, con leves matices florales? Con un 59,5 % de alcohol, no estoy seguro de que hubiera podido deciros gran cosa. Pero no tiene sentido hacer las cosas a medias en el más lúgubre de los meses, una máxima que se mantuvo con los enormes filetes coronados con haggis que enseguida se sirvieron a una concurrencia que se balanceaba suavemente. (Como no tardé en descubrir, los escoceses de verdad vierten un chorrito de whisky sobre el haggis antes de hincarle el diente). Entonces se atenuaron las luces y Geordie, el gaitero, hizo su solemne entrada en medio del silencio, seguido de cerca por un joven chef sobrecogido que portaba un haggis grande y estoico, dispuesto a realizar su sacrificio definitivo. ¡Gran caudillo de la estirpe de los pudines! Apenas quedó un ojo —ni una copa— sin lágrimas en toda la sala.

Entre los afortunados invitados se encontraban Araminta Reed, Leo Suter, Oliver Proudlock, Sean Teale, Eric Underwood, George Blandford, Eleanor Wellesley, Arthur Kay, Sheyi Cole, Mathias Le Fevre, Mickey Down, Jamie Edmiston, Alex Heerema, Sabrina Percy y Sam Webb.

Mathias Le Fevre

Russell Bradley, Arthur Kay & Jamie Morrison

Archie Rutland, David Tollemache & George Blandford

Edward Bayne

Luca Faloni and Rosi Walden

Joe Kennedy

Mickey Down

Mathias Le Fevre, Sheyi Cole & Eric Underwood

Joseph Bullmore & Mickey Down

Joseph Bullmore

Henry Hales

Oliver Proudlock, Sheyi Cole & Leo Suter

The Walmer Castle

Geordie The Piper

David Tollemache & Eleanor Wellesley

Gentleman’s Journal Issue 49

One Cask at a Time

Sean Teale & Leo Suter

Russell Bradley & Jamie Morrison

Sam Webb

Oliver Proudlock

Sam Webb & Oliver Proudlock

Eric Underwood

Ed Straker

George Blandford

Araminta Reed, Sabrina Percy & Eleanor Wellesley

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