
Por qué el Peugeot 205 Lacoste de edición limitada fue el saque definitivo
Lanzado con motivo del Abierto de Francia de 1984, este deportivo utilitario lucía moqueta verde, una pintura blanca como la indumentaria de tenis y espacio de sobra para las raquetas
- Texto de: Jonathan Wells
- Fotografía: Peter Singhof
En 2021, Peugeot patrocinó por última vez el Abierto de Francia. El fabricante de automóviles había sido el patrocinador principal del torneo durante más de tres décadas —una relación que comenzó en 1984— antes de poner fin definitivamente a la colaboración. Durante ese periodo, el fabricante francés lanzó decenas de modelos vinculados al tenis. En 2011, fue el 308 CC Roland Garros. En 1995, el 306 Roland Garros Cabriolet, en color Grand Slam Green. Y, en los primeros años de la colaboración, el elegante pero sencillo 205 Open de 1988.
Pero el primero fue el mejor. Para inaugurar el acuerdo de patrocinio en 1984, Peugeot incorporó a otro de los socios de Roland-Garros al mundo del automóvil, dando como resultado el Peugeot 205 Lacoste.

Era una colaboración de lo más natural: una casa de moda francesa ayudaba a un fabricante de automóviles francés a rendir homenaje a una institución deportiva francesa. Y el 205 era el coche perfecto para la ocasión. Cuando Peugeot lanzó en 1983 su longevo utilitario, la empresa estaba al borde de la quiebra, pero el pequeño 205 consiguió que la marca volviera a obtener beneficios. Aun así, Peugeot temía invertir demasiado dinero en una costosa edición limitada, por lo que inicialmente solo tenía previsto fabricar 1.000 unidades con la marca Lacoste.
¿Qué hizo diferente el 205 Lacoste?
Aun así, el fabricante echó el resto. Con una pintura tan impecable como el blanco más puro de la ropa de tenis, el 205 Lacoste prescindía de las llantas de aluminio en favor de tapacubos del color de la carrocería, e incluso lucía el panel estriado trasero en el mismo tono Blanco Meije, listo para saltar a la pista. Las molduras laterales de serie se sustituyeron por finas franjas decorativas rojas y verdes, mientras que otras franjas, algo más gruesas y totalmente verdes, adornaban tanto los parachoques como los retrovisores exteriores.
Las aletas delanteras y los emblemas de la parte trasera también lucían el famoso cocodrilo de Lacoste, un logotipo que se dibujó por primera vez en 1927, pero que había sido objeto de un importante rediseño —para asemejarse más al icono que conocemos hoy— apenas unos meses antes de que se celebrara el torneo de tenis de 1984. Por su parte, el techo solar transformó el diseño existente del coche al casi duplicar sus dimensiones (hasta alcanzar los 0,3 m²) y crear lo que la marca denominó «una nueva categoría entre el automóvil tradicional y el descapotable».
«Es el coche de los ganadores», añadió Peugeot durante el lanzamiento del 205 Lacoste. «El coche que llama la atención sin hacerse notar; la auténtica definición de elegancia y deportividad».
¿Qué aportó Lacoste a esta edición limitada del 205?



El interior con acabados de Lacoste da fe de esta afirmación. Los asientos y los paneles de las puertas estaban tapizados en terciopelo y lucían motivos que recordaban a las redes de tenis (en los detalles del pilar C podía encontrarse un diseño similar, aunque monocromático). El suelo estaba revestido con una moqueta de color verde césped, y en el volante de dos radios —forrado en cuero y tomado del 205 GTI—, el león de Peugeot y el cocodrilo de Lacoste aparecían uno junto al otro. Incluso las indicaciones del pomo de la palanca de cambios estaban incrustadas en un verde intenso, muy acorde con su carácter deportivo.
El coche también contaba con un equipamiento eléctrico de última generación, que incluía elevalunas eléctricos y cierre centralizado (aunque el cuadro de instrumentos no disponía de cuentarrevoluciones, sino de un reloj analógico). El motor desarrollaba 60 CV y, asociado a una caja de cambios sincronizada de cinco velocidades, alcanzaba una velocidad máxima de 155 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en 14,8 segundos.
¿Cuántos Peugeot 205 Lacoste se fabricaron?
En 1984, el 205 Lacoste solo estaba disponible con carrocería de cinco puertas. Sin embargo, a medida que crecía su popularidad, Peugeot presentó una versión de tres puertas en 1985 y aumentó la producción hasta las 8.000 unidades. En 1986, el último año en que se comercializó el 205 Lacoste, salieron de la línea de producción 15.000 unidades. En total, se fabricaron 24.000 vehículos, una tirada considerable para una edición limitada, aunque representó menos del 0,5 % de la producción total del modelo 205 (5,2 millones).
Hoy en día quedan pocos ejemplares del 205 Lacoste. De hecho, se calcula que en el Reino Unido hay menos de diez que aún pueden circular, uno de los cuales, como no podía ser de otra manera, se encuentra en Wimbledon. Actualmente, Roland-Garros está patrocinado por otro fabricante francés, Renault, que a principios de este año presentó su propio 5 E-Tech Roland-Garros de edición limitada. Pero nada supera a la colaboración tenística original: Peugeot y Lacoste lograron un éxito arrollador a la primera.
- Imágenes cortesía de Artcurial Motorcars
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