
La increíble colección de coches y yates de Gianni Agnelli
Desde un yate de 36 metros hecho a medida hasta un Fiat Panda, descubre las embarcaciones y los vehículos más extravagantes del industrial italiano
- Texto de: Jonathan Wells
Gianni Agnelli, el presidente de Fiat siempre a la última, llevaba botas de montaña con sus trajes de corte impecable. ¿Por qué? Porque el industrial italiano — y consumado icono de estilo — sufrió en una ocasión una lesión tan grave en una pierna que no tuvo más remedio que optar por un calzado resistente. ¿El accidente? Un choque de coche mientras huía a toda velocidad tras un encuentro íntimo con una mujer que no era ni su esposa ni su novia.
Eso fue en 1952. Pero, pese a sufrir al volante una lesión que le cambiaría la vida, aquel viejo granuja no perdió las ganas de conducir. De hecho, en las décadas siguientes, Agnelli gastó miles y miles en su obsesión por los automóviles. Encargó Ferraris diseñados por Pininfarina. Condujo al límite su modesta berlina Fiat 125 por Turín. Incluso se sabía que el empresario llevaba en coche a su propio chófer: tal era su afán por ponerse al volante.
Y la cosa no acababa en los coches. Los yates y las lanchas motoras también eran una conocida debilidad de L’Avvocato, o «El Abogado», como se conocía popularmente a Agnelli. A continuación, hemos reunido las mejores embarcaciones y vehículos que llegó a poseer este hombre fascinante y elegante…
Lancia Delta Integrale Spider de 1992
Empecemos por un coche que Agnelli conservó hasta el final. L’Avvocato condujo su exclusivo Lancia Delta Integrale hasta su muerte en 2003. Y, aunque ahora se encuentra en el Museo Nazionale dell’Automobile di Torino, es fácil entender por qué le encantaba. Encargado para que pudiera sentir la potencia al alcance de la mano y el viento en el pelo, era un descapotable único con tracción a las cuatro ruedas, dos puertas, 250 caballos y un frontal tan reconocible a primera vista como el del original.
Ferrari Testarossa Spider de 1986
Courtesty of Artcurial
Quizá el coche más famoso del industrial italiano, su Testarossa Spider de 1986 fue un regalo que Agnelli se hizo a sí mismo. Encargó este descapotable único para conmemorar su vigésimo aniversario como presidente de Fiat, y Ferrari se ocupó de diseñarlo meticulosamente, resolviendo con elegancia el reto de instalar un techo plegable en torno a un motor central de 5,0 litros y 12 cilindros.
Tomahawk, un yate de caoba de 12 metros
El primer yate de Agnelli, Tomahawk, era digno de admiración. Adquirido en 1956, lucía una estructura íntegramente de acero y caoba y rebosaba estilo por los cuatro costados. Esta embarcación de 12 metros, construida en 1939 según un diseño de Charles Nicholson, Tomahawk se concibió originalmente para competir en la Copa América. Sin embargo, Agnelli perdió interés en su inversión en 1962 y se lo vendió a su hermana Susanna.
Fiat Panda 4X4 Trekking de 1993
Courtesy of Aste Bolaffi
Ahora bien, este puede que sea nuestro favorito entre los muchísimos coches de Agnelli. No solo es el encargo más reciente que hemos incluido en esta ilustre lista, sino también uno de los más discretos. Buscando algo sencillo y práctico, el empresario quería un coche fiable para desplazarse por St Moritz. El Panda cumplía todos los requisitos. Con su combinación de colores preferida, plata y azul (como el Testarossa de arriba), es una pequeña joya.
Agneta, un yate de vela de 82 pies
Una auténtica leyenda del Mediterráneo. Agneta, botado originalmente en 1951, fue adquirido por Agnelli en 1959, quien lo llevó a Europa, donde permanece hasta hoy. Con una cubierta de teca birmana, mástiles de pícea plateada canadiense e incluso una chimenea de mármol en el camarote del propietario, este yawl de 82 pies es quizá la más suntuosa de todas las embarcaciones de Agnelli. ¿Nuestro detalle favorito? Sus inconfundibles velas de un intenso color rojo vino de Oporto.
Ferrari 166 MM de 1950
Courtesy of Concorso d’Eleganza
En 2015, este atractivo Ferrari 166 de 1950 ganó la Coppa d’Oro Villa d’Este. Es un prestigioso galardón que, sin duda, habría hecho sonreír a su antiguo propietario, Agnelli. Esta preciosa y veterana Barchetta, la unidad número 24 de las únicas 25 fabricadas, es toda una lección magistral de sencillez estilística. Y bajo el capó tiene argumentos de sobra para estar a la altura de su belleza: el mismo modelo ganó en 1949 las 24 Horas de Le Mans y de Spa. No es de extrañar que quisiera tenerla en su colección.
Fiat 130 Familiare «Villa d’Este» de 1971
Este es de lo más curioso. Durante un tiempo, la berlina Fiat 130 fue el buque insignia del fabricante italiano. Y, en 1971, la marca utilizó este coche como base para crear el familiar 130 Familiare. Solo se fabricaron cuatro unidades, todas ellas propiedad de miembros de la familia Agnelli. Esta, la «Villa d’Este», lucía imitación de madera en los laterales —un peculiar detalle estilístico tomado de Estados Unidos— y llevaba una gran cesta de mimbre en la parte trasera para transportar los esquís de Agnelli desde St. Moritz.
Una lancha motora de 37 pies, G. Cinquanta
Remi Dargegen © 2020 Courtesy of RM Sotheby’s
En 1968, Agnelli recibió el G. Cinquanta — una estilizada lancha de altísima velocidad diseñada por Sonny Levi. Equipado con cuatro motores BPM V8 Vulcano, este crucero de 37 pies nunca acusó el paso del tiempo y, 50 años después, salió a la venta a través de RM Sotheby’s. No es de extrañar que al italiano le encantara: con uno de los característicos cascos «Delta» de Levi, una bañera central diseñada por Pininfarina y 1.280 caballos de potencia, ¿cómo no iba a gustarle?
Ferrari 400 Superamerica S1 Pininfarina de 1959
Poco después de que se convirtiera en presidente de Fiat, Pininfarina diseñó el 400 Superamerica, que fue fabricado específicamente para Gianni Agnelli. Con su motor Tipo 163 y su condición de vehículo casi prototípico, fue el coche que consolidó su profundo respeto por la marca Ferrari. Una vez más, se pintó en su combinación de colores preferida: azul y plata.
Extra Beat, un maxiyate de 36 metros
Imagina por un momento que encargas tu primer yate a medida —supervisando su diseño y construcción— y que, cuando por fin aparece meciéndose sobre el agua, no terminas de sentirte vinculado a él. Pues eso es lo que le ocurrió a Agnelli con su Extra Beat. Construido en 1988 por Abeking & Rasmussen, el maxi yate de 36 metros dejó bastante frío al industrial italiano cuando finalmente se lo entregaron. En fin, si tienes dinero para volver a intentarlo…
Stealth, un yate de altas prestaciones de 93 pies
Para compensar la decepción de Extra Beat mencionada anteriormente, en 1996 Agnelli confió en el arquitecto naval Germán Frers, quien había creado un casco revolucionario y diseñó Stealth para el empresario. Construido en fibra de carbono, el yate lucía asientos blancos, velas negras y una cubierta de teca: el colmo de la opulencia. Hoy pertenece a Lapo Elkann, nieto de Agnelli.
Ferrari 365 P Berlinetta Speciale de 1966
Y, por último, para rematar, otro Ferrari. Pero no uno cualquiera. Arriba puede verse uno de los únicos tres 365 P Berlinetta Speciale que se fabricaron. Dos fueron a parar a manos de Agnelli. Y no solo es el primer Ferrari V12 de calle con motor central jamás fabricado, sino que además cuenta con tres asientos en línea, con el volante en el centro. ¿Qué mejor forma de culminar la colección de coches de un hombre tan pionero?
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