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En la espiritual isla de Tinos, Odera es un santuario de diseño refinado

En la espiritual isla de Tinos, Odera es un santuario de diseño refinado

Un nuevo y elegante hotel en Tinos abraza la arquitectura tradicional y el entorno natural de esta isla de las Cícladas

Tinos está a tan solo 30 minutos en ferry de Miconos, pero estas hermanas de las Cícladas tienen poco en común. Mientras que Miconos es descarada, ruidosa y el alma de la fiesta, Tinos es espiritual, introspectiva y serena. Más de 800 capillas salpican el paisaje esculpido por el viento, testimonio de la condición de la isla como corazón espiritual de Grecia. En una colina con vistas a Chora, la capital de Tinos, se alza el mayor lugar de peregrinación del país: la imponente iglesia de Evangelistria. Los peregrinos avanzan a gatas por una estrecha franja de alfombra roja descolorida que recorre la carretera desde el puerto hasta la iglesia. Su destino es un icono de la Virgen María del siglo VII al que se atribuyen poderes milagrosos.

Desde Chora, recorre 15 minutos en coche la escarpada costa hasta llegar a Odera, el primer hotel boutique de lujo de la isla. Entrar en el espacioso vestíbulo encalado, con vistas al resplandeciente mar Egeo, constituye en sí mismo una suerte de experiencia espiritual. Las 77 habitaciones y suites del hotel se despliegan más abajo, distribuidas en niveles excavados en la ladera del acantilado, un guiño a las impresionantes terrazas de muros de piedra seca que los agricultores llevan siglos construyendo en las colinas de Tinos. Este tipo de construcción confiere al hotel una serena sensación de continuidad: cada espacio se funde con el siguiente y se integra en el escarpado entorno.

Studio Bonarchi es responsable de unos interiores cuidadosamente diseñados que reflejan la marcada identidad espiritual de la isla. Por todo el hotel abundan los arcos de suaves curvas, que rinden homenaje a la arquitectura del célebre monasterio de las Ursulinas, situado en la localidad de Loutra, en Tinos, fundado en 1862 y convertido posteriormente en museo.

Los tonos naturales y las líneas depuradas crean una sensación de tranquilidad, mientras que el uso de mármol de Tinos con vetas verdes, madera local y piedra blanca integra Odera en su entorno. No se ha pasado por alto ningún detalle. Incluso los peristeriones —o palomares— profusamente decorados, que se introdujeron en Tinos durante el dominio veneciano y que aún hoy salpican de forma característica las colinas de la isla, quedan sutilmente evocados en los motivos geométricos grabados en los cabeceros de piedra de todas las habitaciones.

Las vistas al mar acompañan a los huéspedes a cada paso. Todas las habitaciones miran al horizonte y la mayoría se abre a una terraza privada con una piscina infinita de agua salada. Sigue el sendero que baja por la colina —entre curiosas cabras encaramadas precariamente al terreno rocoso— y llegarás a la playa privada de Odera, donde las tumbonas y las sombrillas de rayas bordean la orilla. Disfruta sin prisas de un largo almuerzo a base de ensaladas frescas y pizzas de masa madre en el bar y restaurante de playa Nosti, o pide un Odera Spritz directamente desde tu tumbona.

De vuelta en Eos, el restaurante principal del hotel, el chef ejecutivo Stamatis Marmarinos ha creado un sofisticado menú mediterráneo con un toque propio de Tinos. Empieza con una selección de panes, salsas para untar y embutidos antes de pasar a platos tradicionales griegos como el giouvetsi de bogavante y el cordero gastra. No te saltes el postre: el crujiente baklava con helado de kaimaki está exquisito.

Cuando caiga la noche, alza la vista al cielo. El inmenso firmamento del Egeo, libre de contaminación lumínica, brinda una oportunidad inigualable para la observación astronómica. Tanto es así que Odera presenta Tinos by Starlight, una experiencia inmersiva de dos noches que combina la observación de las estrellas, la narración de historias y apacibles rituales junto al mar. De la mano de la reconocida experta en astronomía Valerie Stimac, los huéspedes podrán empaparse de sabiduría ancestral y contemplar el cosmos en todo su esplendor. Las cenas bajo las estrellas y las constelaciones darán paso a sesiones de observación astronómica y talleres de astrofotografía, mientras que el amanecer se recibirá con yoga en la playa. Una oportunidad excepcional para que hasta los urbanitas más curtidos y escépticos vuelvan a conectar con la naturaleza y se sientan en armonía con el universo.

Y hablando de despertares espirituales, ningún viaje a Odera está completo sin vivir una experiencia zen en el venerado spa del hotel, que cuenta con piscina cubierta, Zerobody, sala de hidrógeno y hammam tradicional. Los tratamientos personalizados utilizan productos prémium de Dr. Barbara Sturm, Germaine de Capuccini y 10AM apotheke.

Aunque abrió sus puertas hace apenas un año, Odera parece haber encontrado ya su lugar, al igual que la isla virgen que lo acoge. Mientras el turismo no deja de crecer en todas las islas griegas, aquí se esconde un rincón paradisíaco y apartado, ajeno a las prisas y a lo que hagan sus homólogos al otro lado del Egeo.

Las tarifas de las habitaciones parten de 350 € (aprox. 299 £).

Las experiencias de retiro astronómico «Tinos by Starlight» están disponibles desde 220 € (aprox. 184 £). Para obtener más información y hacer reservas, visita oderatinos.com.

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