
Coche de la semana: el Bentley Bentayga EWB Chalet Edition de The Gstaad Guy
Te presentamos el Bentley Bentayga Chalet Edition de 330.000 libras, diseñado por el satírico de las redes sociales favorito de los ultrarricos.
- Texto de: Rory FH Smith
Resulta maravillosamente irónico que un Bentley Bentayga de 330.000 libras, con la firma de una estrella mundial de las redes sociales grabada a fuego en el salpicadero, esté diseñado —en sus propias palabras— para «pasar desapercibido». Pero eso resume bastante bien a The Gstaad Guy.
Con cerca de dos millones de seguidores en las redes sociales, este satírico de más de metro ochenta criado en Londres se ha ganado la vida burlándose de las absurdas vidas de los ultrarricos que viven a todo tren. De esos que frecuentan exclusivos refugios alpinos durante todo el año y aseguran tener línea directa con un tipo capaz de preparar el mejor sándwich club del lago de Como.
Inspired, somewhat usurpingly, by chalet interiors, the car is awash with details and knowing nods to life lived halfway up a mountainside.
Son precisamente el público para el que se creó el Bentley Bentayga Extended Wheelbase (EWB) Chalet Edition. «El lujo no está en las declaraciones», me dice The Gstaad Guy, dejando por un momento a un lado sus personajes de Constance y Colton. «Está en los detalles».
The devil’s in the detail: Saddle leather, open-pore Liquid Amber wood veneers, diamond-quilted surfaces, discreet tweed detailing and ‘Fireglow’ accents
Inspirado, de forma un tanto apropiacionista, en los interiores de los chalés, el coche está repleto de detalles y guiños cómplices a la vida a media ladera. «Un chalé es una construcción que se encuentra en los climas más extremos, pero que intenta ofrecerte la máxima calidez posible en su interior», explica. «Son, literalmente, dos extremos separados por un poco de madera. Y eso es algo que Bentley también hace: ya estés en una autopista o en la montaña, tienes un extremo en el exterior y justo el opuesto en el interior, donde te sientes arropado en este capullo de confort».
Esta insólita colaboración no fue fruto de la casualidad. The Gstaad Guy asegura que lleva mucho tiempo siendo admirador de Bentley. «Llevaba tiempo intentando contactar con la marca y, un día, ellos se pusieron en contacto conmigo. Por fin aceptaron la cita», bromea. «Crear mi propio coche siempre había sido mi sueño y me dijeron: “Empecemos por el sueño y veamos adónde nos lleva”».
The one of only 25 Bentayga EWB Chalet Edition is priced at £330,000, available through Mulliner exclusively
Poco después de aquel primer encuentro, The Gstaad Guy se adentró en el universo de Mulliner, la división interna de personalización de Bentley. De la mano del diseñador Hugo R. Chizlett y del equipo de Mulliner, la visión de The Gstaad Guy cobró vida en forma de un Bentley Bentayga EWB, equipado con cuero Saddle, chapas de madera Liquid Amber de poro abierto, superficies acolchadas con motivos de rombos, discretos detalles de tweed y acentos en tono «Fireglow». «La palabra clave es “tono”», afirma Chizlett. «No hay 50 colores, sino tonos llenos de matices. Se pasa de los tonos tostados a los marrones y, después, a rojos casi amarronados. Se sigue la línea horizontal, la veta de la madera». El motivo Alpine Flower favorito de The Gstaad Guy está bordado en los reposacabezas con hilo rojo y verde, un guiño a la herencia suiza sin caer en la teatralidad.
En el exterior, una capa de color gris Tudor claro aplicada a mano mediante pulverización —un proceso que requiere aproximadamente 60 horas— se complementa con detalles en color «Fireglow», elementos decorativos en bronce y pequeños motivos de chalés grabados en la aleta delantera. «Si te fijas bien —afirma The Gstaad Guy—, percibes la chispa».
Se apresura a señalar que el Bentayga es más Constance que Colton. «Puede que este coche sea demasiado discreto para Colton», afirma, mientras critica a la mitad más estridente y vociferante de sus dos personalidades satíricas.
Con solo 25 unidades disponibles, cada una configurable con pequeños detalles —una disposición de los asientos diferente, unas iniciales discretas—, todos los vehículos están disponibles exclusivamente a través de Bentley Mulliner.
«The Gstaad Guy es alguien adicto a la excelencia y que quiere lo mejor de lo mejor en todos los ámbitos de su vida», me cuenta. «En otras palabras, es un entendido, y a los entendidos les encantan los Bentley».


