
Antoni Porowski desvela todos los detalles de su nueva y apetitosa docuserie
Ahead of the release of National Geographic’s No Taste Like Home with Antoni Porowski, we catch up with the Queer Eye star to hear all about his culinary adventures with the likes Florence Pugh, Awkwafina and Henry Golding
- Texto de: Aobh O'Brien-Moody
Si hay algo que Antoni Porowski ha aprendido durante sus siete años como uno de los cinco integrantes de los Fab Five de Queer Eye, es a conectar con la gente a través de la comida. Como experto en gastronomía y vino del programa, consiguió que todos acabáramos llorando ante platos tan inocuos como el guacamole mientras desentrañaba las neurosis y los miedos relacionados con la cocina de los participantes a los que transformaban, desvelando con ternura sus distintas capas y ayudándolos a ganar confianza mediante el proceso de cocinar, comer y recibir invitados.
Ahora, Porowski lleva esta habilidad, perfeccionada con esmero, a un nuevo proyecto en solitario. No Taste Like Home with Antoni Porowski, de National Geographic, presenta al carismático chef de 40 años como guía gastronómico de un elenco repleto de estrellas —cada episodio gira en torno a una celebridad distinta— en un viaje culinario de descubrimiento personal y cultural. Acompaña a la familia de Florence Pugh en un tradicional asado dominical inglés; prepara kimchi con Awkwafina en Corea del Sur; recoge almejas con Justin Theroux en Italia; comparte una cerveza alemana con James Marsden en las montañas bávaras; prepara ikan semah con Henry Golding en Borneo; y recolecta hojas de moringa con Issa Rae en Senegal.
Harvesting clams with Justin Theroux. Photo: National Geographic
Antoni and Justin tuck into a plate of pasta. Photo: National Geographic
La serie brinda al público la oportunidad de descubrir una faceta diferente y más auténtica de estas figuras públicas, afirma Porowski. «Todos vemos a los actores en el cine y la televisión y los percibimos como conceptos. Los vemos como personajes a los que admiramos y respetamos, o como villanos que nos dan un poco de miedo, pero son conceptos. No son individuos». El programa muestra el lado más profundamente humano de sus invitados y capta la alegría, la conmoción, la tristeza y la nostalgia que experimenta cada celebridad al conocer mejor su legado y a sus antepasados.

Wandering the Yorkshire countryside with Florence Pugh. Photo: National Geographic
Dealing so closely with such personal subject matter made it impossible for Porowski to remain an impassive third party. “Walking with Florence through this lovely park, and to present her with this information and then to point to the literal – like you can’t see goosebumps under this jacket, but they’re there,” he says. “To literally point to the building where we know that her ancestors lived for a significant amount of time – that hits you. To be sitting with Awkwafina at a coffee shop and to meet her mom's high school friends and to have them share photos that she's never seen of her mom, when you know she lost her when she was four years old, is incredibly emotional.”

Antoni and Awkwafina. Photo: National Geographic
Los invitados, que no recibieron ningún guion ni programa, tuvieron que ceder el control y abrazar lo desconocido. «En general, aparte de saber en qué ciudad estaban, no sabían qué iban a hacer cada día. De verdad conseguimos mantenerlo en secreto», afirma Porowski. Ante esta vulnerabilidad, Porowski ejerce más de guía espiritual que de presentador en el sentido convencional. «Acompaño a esta persona en su viaje y, en cierto modo, la llevo de la mano, a veces literalmente, durante todo el proceso. Creo que se trata de saber cuándo ofrecer mi opinión y mis conocimientos, pero, sobre todo, de afrontar la experiencia con curiosidad, interesarme por cómo está, mostrar empatía, ver cómo se siente con el proceso y servir simplemente de cauce para que haga sus propios descubrimientos».
Sharing a German beer with James Marsden. Photo: National Geographic
Antoni and Issa Rae in Senegal. Photo: National Geographic
La clave del éxito de la serie reside en su énfasis en la precisión y la autenticidad. Cada episodio se investiga exhaustivamente: se contrata a genealogistas para que visiten los lugares antes del rodaje y se recurre a múltiples fuentes para corroborar los relatos orales. «Una parte realmente importante del programa era asegurarnos de contar con estos expertos», afirma Porowski. «Creo que la autenticidad, algo que aprendí en Queer Guy, es muy poderosa y la gente responde a ella. Los espectadores son inteligentes. Y los de Nat Geo lo son especialmente. Por eso, contar allí con los expertos, que yo presentara un poco de información y después diera paso a otra persona para que ofreciera una visión realmente completa, de modo que yo no difundiera información errónea, fue primordial durante la preproducción».

Toasting with Henry Golding in Borneo. Photo: National Geographic
La pasión de Porowski por la comida es innegable y queda patente a lo largo de la serie en cada mirada hambrienta, cada chasquido de labios de satisfacción y cada suspiro de felicidad tras saciarse. «Si conocieras a cualquier miembro de mi familia, verías que todos estamos profundamente obsesionados con la comida», afirma. «Con hablar de ella, prepararla y pensar cómo mejorarla. Mientras comemos, ya estamos hablando de la siguiente comida». Hacer No Taste Like Home le hizo plantearse preguntas sobre la relación de su propia familia con la comida, algo de lo que siempre había sido consciente, pero en lo que nunca había profundizado de verdad. «Preparar tortellini en brodo con Justin en Emilia-Romaña me hizo pensar en una sopa vegetariana que tomamos en Nochebuena —no comemos carne en Nochebuena— y me gustaría saber cuál es el origen de esa tradición. ¿Por qué lo hacíamos ese único día del año? Tomábamos unos tortellini diminutos —los llamamos uzka— rellenos de setas silvestres, en un caldo claro de remolacha, un borsch. Es parecido, pero muy distinto, aunque la pasta del caldo tiene exactamente la misma forma. ¿Qué vínculos hay? ¿Qué relación existe? ¿Cómo llegamos hasta ahí?»
Este es el tipo de preguntas que Porowski espera que el público empiece a plantearse sobre sus propios hábitos culinarios y las tradiciones gastronómicas transmitidas de generación en generación. «En cierto modo, despierta la curiosidad», afirma. «Y eso es lo que espero que los espectadores saquen de la serie: que empiecen a sentir curiosidad por los platos y las cosas que dan por sentadas».
No Taste Like Home con Antoni Porowski estará disponible a partir del lunes 24 de febrero en Disney+ y el miércoles 26 de febrero a las 22:00 en National Geographic Channel.
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