
Querido diario: auge y caída del reportero de fiestas
El columnista de diario ha sido durante mucho tiempo uno de los pilares de la prensa británica. ¿Podría ser este el momento perfecto para su glorioso renacimiento?
- Texto de: Joseph Bullmore
En 2008, a los 18 años, escribí un correo electrónico a los editores de Tatler que ahora me da náuseas releer. Acababa de leer la novela de Evelyn Waugh Cuerpos viles, protagonizada por un cronista de sociedad llamado Adam Fenwick-Symes que se dedica a corretear alegremente por Londres escribiendo sobre sus Jóvenes Promesas. Al final, todos acaban muertos o locos, y aquello me pareció la vida ideal para mí. Así que le propuse a una tal Fiona Kent una columna de sociedad titulada «Mr Chatterbox», empleando expresiones (Dios mío) como «vestido con elegancia» e «ingenio wildeano». Sorprendentemente, respondió. Como era de esperar, rechazó mi propuesta. Quizá habría tenido alguna posibilidad más si hubiera sabido que aquello que proponía con tanto ingenio y «desparpajo» (madre mía) ya existía y era, de hecho, uno de los pilares históricos de la prensa británica. A los 18 años inventé la columna de sociedad. Exactamente 18 años después, me pregunto: ¿no habrá alguien que vuelva a inventarla?


