
Lenny Kravitz: «Puedes comprar moda, pero no puedes comprar estilo»
Kravitz se sienta con Gentleman’s Journal para hablar de su vestuario personal, de por qué le apasionan las fragancias y de aquel momento viral en el gimnasio con pantalones de cuero
- Texto de: Zak Maoui
Former Gentleman's Journal cover star Lenny Kravitz doesn’t love to go on camera when he’s doing a Zoom interview. The legendary singer would prefer to go camera off, but that doesn’t mean he’s any less dynamic. When we talk one Tuesday afternoon, the 60 year-old rockstar’s instantly recognisable raspy voice is full of the technicolour and vibrancy you’d expect from him.
Crowned, for another year, the king of YSL Beauty, fronting the new camapign for Y Le Parfum, Kravitz is in the midst of his world tour, Blue Electric Light. Today the enigmatic singer is taking some time out from the tour to discuss some of his favourite things: scent, dressing up and his latest album. Oh, and that viral leather trousers at the gym moment...
Gentleman’s Journal: What’s your relationship with fragrance like?
Creo que la primera vez que fui realmente consciente de un aroma —me refiero a un perfume, no al olor de nuestras casas— fue gracias a mi madre. Tendría unos cinco años y ella solía usar un perfume en particular cuando iba a salir y se arreglaba. Recuerdo cómo se preparaba en el baño, se vestía y después se ponía ese perfume. Siempre usaba la misma fragancia y me hacía sentir a salvo. Con los años, se convirtió en un olor que asociaba con mi madre. Fue la primera vez que fui realmente consciente de que un olor podía hacerme sentir bien y reconfortarme.
¿Alguien que conozcas usa ahora esa fragancia?
Actually, no. It was an old school scent. It was an Estée Lauder scent and it came with a blue cap, and after my mum passed somebody sent me a bottle of it after they heard me describing it. I sprayed it and it brought back that whole time for me. It’s funny how music and scent can work, and you can be transported back to a certain time.
¿Cuál fue tu primera fragancia?
Así que hablamos de cuando estaba en secundaria y los chicos empezaban a tener sus primeras colonias. Debió de ser Polo de Ralph Lauren. Fui al instituto Beverly Hills High School y era una de las más populares. Los demás chicos se la compraban y yo, en aquel momento, simplemente seguía la corriente. Estaba en una edad en la que intentaba encajar.
What’s your favourite smell?
Creo que lo noto más cuando voy a mi finca en Brasil o vuelvo a mi casa en las Bahamas: es el olor natural del aire, la tierra y los árboles. Hay un aroma muy particular. Ya era muy consciente de ello de pequeño, sobre todo en las Bahamas. Solíamos coger el avión desde Nueva York para venir aquí, ya que mi madre era bahameña —no es que solo estuviéramos de visita en las Bahamas, también era nuestro hogar—, y cuando aterrizabas en Nasáu no tenían esa pasarela que se acopla al avión. Salías directamente al exterior y enseguida te envolvía la humedad, seguida del dulce aire de las Bahamas. Era algo que esperaba con ilusión. Tenía cinco años, pero sabía que aquello no olía como Nueva York. Era un aroma dulce, olía al océano y al aire, y te transportaba. Era un olor particular que despertaba una sensación concreta, y aprendí desde muy pequeño que existía una relación entre el aroma y la transformación.
¿Hay algún aroma que no te guste?
Sí. No me gusta ir a hoteles que tienen esos ambientadores eléctricos tan intensos y tóxicos. Es algo artificial e impuesto. En la mayoría de estos hoteles no se pueden abrir las ventanas, así que acabo arrastrándome por debajo de la cama y recorriendo la habitación para encontrarlos y desenchufarlos. No son más que aromas químicos característicos de los hoteles que se difunden por todas partes. No me gustan las cosas artificiales, ni siquiera los suavizantes y productos similares.
¿Te cuidas mucho?
Por supuesto. Tiene que ser natural y ecológico. Todos los productos que utilizamos para limpiar las encimeras de la cocina, lavar la ropa y limpiar el suelo del baño son ecológicos.
You’ve always had a strong sense of image - what is your personal style in your own words?
Es algo que me sale de forma natural y que refleja quién soy. Hay distintos elementos que conforman mi estilo, desde un lado muy sencillo y con los pies en la tierra hasta el extremo opuesto: fabuloso, elegante y sofisticado. Me gusta mezclar todas esas facetas. Si te fijas en cómo visto ahora sobre el escenario, hay elementos muy sencillos, como mis botas, mis vaqueros y mis chaquetas, pero luego los combino con una camisa llamativa y extravagante. No puedo inclinarme demasiado hacia un solo lado. Necesito sentir que hay equilibrio.
¿De dónde crees que viene tu sentido del estilo?
Creo que todo empieza con mi madre y con la gente de la que me rodeaba por aquel entonces en la ciudad de Nueva York, en los años 70 y principios de los 80. Estaba rodeado de muchos artistas, ya fuera Miles Davis o aquellos actores y demás personas con las que se relacionaba mi madre. Era una época muy vibrante y en la que la moda tenía mucha importancia. Y yo lo absorbí todo. Muchos de los hombres que me rodeaban por aquel entonces tenían un aire extravagante y expresivo, no solo por la ropa que llevaban, sino también por la decoración de sus casas y los lugares donde vivían. Y tampoco necesitaban tener mucho dinero. Eran personas con estilo. O tienes estilo o no lo tienes, ¿verdad? Y, como todos sabemos, el dinero no puede comprar el estilo. Hay una diferencia entre tener estilo e ir a la moda, ¿verdad? Puedes comprar moda, pero no puedes comprar estilo. Así que, aunque estas personas apenas tuvieran dos dólares, sus pisos tenían muchísimo encanto porque sabían cómo combinarlo todo. Sabían cómo coger objetos baratos o encontrar cosas, darles una nueva vida y crear un ambiente. Y con la ropa ocurría lo mismo. De niño estuve rodeado de todo aquello.
No podemos hablar de estilo sin mencionar que llevas pantalones de cuero en el gimnasio…
Bueno, aunque parezca gracioso, fue una situación real. Entreno cinco o seis días a la semana y trabajo con un entrenador increíble. Llevamos más de veinte años trabajando juntos y, cuando ambos estamos disponibles, a veces tenemos que aprovechar el momento, lo que significa que tenemos que entrenar lleve yo lo que lleve puesto. Y aquella fue una de esas ocasiones. Él estaba en Nueva York y yo también. Los dos estábamos ocupados y me dijo: «Puedo quedar contigo ahora». Y yo le contesté: «Vale, tengo tiempo». Fui corriendo hasta allí. Llevaba lo que llevaba y me puse manos a la obra. No siempre entreno así; normalmente llevo ropa deportiva, pero soy capaz de entrenar con vaqueros, botas y pantalones de cuero. Da igual. Cumpliré con el entrenamiento.
¿Cómo te has preparado para la gira?
Mi vida consiste en mantenerme sano, entrenar y cuidar mi cuerpo, mi mente y mi espíritu para que estén como deben estar. Por eso, cuando llega el momento de salir, no tengo que decir: «Bueno, ahora voy a prepararme para salir de gira». Siempre estoy preparado.
Tu último álbum es tremendamente optimista, alegre y feliz. ¿Por qué querías que fuera así?
Mis discos siempre son positivos. Mi objetivo es potenciar el amor y el espíritu y, por supuesto, también hay otros elementos —políticos, sociales o románticos—, pero el eje central de toda mi música es el amor, la unidad y la inclusión. Quiero demostrar que tenemos la capacidad y las herramientas necesarias para superar esto. Esa ha sido siempre mi postura, pero ¿acaso no la necesitamos ahora más que nunca? Ahí es donde estoy ahora mismo y donde creo que seguiré.
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