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Old Hollywood and retro watches make Austin Butler tick

Old Hollywood and retro watches make Austin Butler tick

As he’s unveiled as the face of Breitling, Butler discusses Steve McQueen, the Sixties and going analog

La mayoría conocerá a Austin Butler sobre todo por su interpretación en Elvis, que le valió una nominación a mejor actor en los Premios Óscar de 2023. Era un papel que le venía como anillo al dedo, no solo porque tiene el talento interpretativo necesario para abordar uno de los personajes más sustanciosos de la historia del cine, sino porque son precisamente esas grandes figuras de antaño las que le inspiran. Con una filmografía cada vez más extensa, que incluye otros papeles en The Bikeriders, una trepidante película de motos ambientada en el Chicago de los años sesenta, y Érase una vez en... Hollywood, una mirada retrospectiva a la Edad de Oro de Hollywood, está más que claro que siente una profunda fascinación por una época pasada.

Butler, however, isn’t just into playing those characters living within those times on screen, but actually getting his teeth stuck into it all IRL. It’s been something he’s long been invested in. “I do think about other times,” the 33-year-old actor told Gentleman’s Journal over a Zoom call. “You know, when you see pictures of Studio 54 or something, you think, ‘Oh my gosh.’ What they got up to before people could just film on phones. It seems like there were more possibilities for just walking the streets and not worrying about whether somebody was going to film you, I guess.”

Y eso es algo que está acostumbrado a hacer. Cuando no está rodando, se lanza a la carretera, desconecta de la vida del siglo XXI y recorre las autopistas a toda velocidad como si fuera Kerouac o William S. Burroughs. «Hace poco hice un viaje por carretera al Gran Cañón: bajé a pie hasta el fondo, acampé allí y fui parando en pequeños cafés por el camino», cuenta Butler. «Así que creo que ese espíritu aventurero sigue siendo perfectamente posible», dice, aludiendo a la libertad de épocas pasadas. «Durante el rodaje de Elvis, una de las cosas que más me gustó fue conducir aquellos viejos Cadillac». Para él, casi satisface esa añoranza que siente por los días de gloria, más sencillos. «Es difícil superar los años sesenta, ¿verdad? Los sesenta y los setenta».

"The thing is, with each era, I feel there’s a different part of my personality that connects to it at different times in my life," he shares. "When I started playing the guitar at 13, all I wanted was to live in the time of Jimi Hendrix and be able to see him. But I’d say, day to day, probably more '50s or '60s."

Gran parte de la esencia del actor ha quedado asociada a aquella ya desaparecida «era de los estudios» de Hollywood, algo que se refleja incluso en su forma de vestir. Basta con fijarse en Butler para comprobar que, a diferencia de muchos de sus contemporáneos en la alfombra roja, cuyas referencias no van más allá de los años 2000, él ha probado con éxito una estética del Hollywood clásico. Sus trajes contemporáneos —normalmente de Celine y Saint Laurent— presentan discretos bajos acampanados y chaquetas con solapas de pico. Sería fácil confundirlo con un actor de los años cincuenta. «Cuando ves imágenes de Paul Newman —hay una magnífica, creo que del Festival de Cine de Venecia—, su esmoquin, cómo le queda, el tejido... siempre será atemporal», afirma Butler. Mientras tanto, en su tiempo libre ha adoptado una estética propia de los años cincuenta y siempre luce increíblemente genial. «Antes hablábamos de aquella primera escena de Brando en Un tranvía llamado Deseo: cómo le queda la camiseta en esa película... nunca dejará de ser genial. Yo no suelo seguir las tendencias. Para mí, importan mucho más el tejido, el corte y la calidad».

Cuando le preguntan si tiene algún icono de estilo, Butler no logra decidirse entre aquellos héroes de la Edad de Oro del cine, pero admite que, hoy en día, Steve McQueen siempre estará entre los primeros en todos los aspectos de su vida. «Soy un gran admirador de McQueen. Lo genial de él no era solo su estilo, sino también su forma de vivir», afirma. «Barbara McQueen me contó una historia: decía que, si ibas a comer con él, siempre llevabas una bolsa para pasar la noche, porque él simplemente decía: “Vamos a dar una vuelta”, y, de repente, aquella comida se convertía en un viaje por carretera de dos días», añade, señalando que los viajes por carretera antes mencionados se deben, en cierto modo, a la influencia de McQueen. Cuando hablé con Butler hace un par de años, meses antes del estreno de The Bikeriders, me contó: «Había una chaqueta de moto vintage en particular que me encantaba, así que llamé a mi agente y lo organizamos para que pudiera comprarla. Cuando actúo, me sumerjo en ese otro mundo, en otra época y en la vida de otra persona», explica. «Así que acabo tomando algo de cada persona a la que interpreto y haciéndolo mío».

Esos tipos antes mencionados, especialmente Newman y McQueen, son quienes han influido en su pasión por los relojes, de la que no suele hablar mucho. Butler, que no es ajeno a protagonizar campañas —la de Saint Laurent, por ejemplo—, acaba de ser presentado como el nuevo rostro de Breitling y, durante esta videollamada por Zoom, luce el flamante Top Time B31 de la firma relojera, un modelo que, muy oportunamente para Butler, se presentó en 1964. Con solo 38 milímetros, el Top Time B31 es el reloj masculino más pequeño que Breitling ha fabricado jamás, y sus dimensiones, más retro y vintage, encajan con la estética personal de Butler. «Diría que probablemente empezó cuando era muy joven, al ver aquellas fotos de Paul Newman y Steve McQueen. McQueen montando en moto y llevando un reloj genial», cuenta. «Sí, el reloj de Paul Newman es precioso», dice en referencia al Rolex Cosmograph Daytona que llevaba el actor. «También hay una imagen estupenda de James Dean haciendo una foto y lleva puesto un reloj. Para mí, un reloj es como la ropa: una expresión de nuestra personalidad y nuestro estilo. Pero, además, tiene ese componente de ser algo muy funcional y práctico». Y, como cabía esperar, siente una pasión natural por los relojes retro. «También me encanta lo analógico, ¿sabes? Me encanta no tener que sacar el móvil para mirar la hora».

Incluso la nueva campaña de Breitling le va como anillo al dedo a Butler. En ella aparece en plena naturaleza salvaje estadounidense, luciendo esos básicos de la moda masculina —vaqueros resistentes, camisas de denim y prendas de cuero grueso— que bien podrían llevar Robert Redford, Jimmy Dean y compañía, demostrando que es el hombre perfecto para este trabajo.

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