La vida es una playa: de safari en un Méhari
¿Es el sencillo buggy playero francés el coche que mejor simboliza el estatus?
- Texto de: Joseph Bullmore
- Fotografía: Joseph Bullmore
Un Citroën Méhari no se conduce: se va de paseo en él. Conducir te lleva de A a B, pero un Méhari te lleva de mar a mar: quizá de un lado de la isla al otro; de playa en playa; de esposa en esposa. En un Citroën Méhari, el mundo no es tu ostra; tu ostra es la ostra. De todos modos, ¿quién quiere el mundo? ¿Has visto cómo está últimamente? En Cap Ferret, la diminuta localidad turística francesa donde el Méhari ha encontrado su verdadero hogar espiritual, los habituales se dan por más que satisfechos solo con el marisco, gracias. Una vez vi a un hombre conducir su buggy de playa por un camino polvoriento hacia su cabaña, con una bandeja de ostras abiertas sobre hielo en equilibrio sobre la palma de la mano, mientras un lebrel de 400 años holgazaneaba en la caja trasera.