«Tramp Health» debería ser una contradicción en sus propios términos, dada la decadencia hedonista del famoso refugio subterráneo de Jermyn Street, conocido durante mucho tiempo por sus personajes disolutos y sus extravagantes peripecias, como aquella vez en que Keith Moon, batería de The Who, destrozó una lámpara de araña antigua al columpiarse en ella y, al día siguiente, se ató desnudo al capó de un coche frente al club para protestar por su expulsión. Sin embargo, bajo la dirección de su nuevo responsable, el carismático Luca Maggiora, Tramp se ha convertido en algo mucho más sofisticado y meditado; por eso, aunque resulte extraño, tiene cierto sentido que una nueva sede, situada en Grosvenor Square, vaya a dar un papel protagonista al bienestar. Tramp Health, que abrirá sus puertas en mayo, se centrará en el movimiento, la nutrición, la longevidad, la terapia y la forma física, lo que significa que sus socios quizá hasta acaben sudando.