
Los errores más comunes que se cometen en el currículum (y cómo corregirlos)
No te quedes fuera a la primera de cambio: causa una excelente impresión sobre el papel con esta guía fácil de seguir
- Texto de: Gentleman's Journal
Un buen currículum es uno de los documentos más importantes que necesitarás en tu vida. En muchos casos, es tu primera y única oportunidad para impresionar a posibles empleadores y conseguir esa entrevista de trabajo, por lo que es imprescindible perfeccionarlo. Por desgracia, muchas personas no comprenden los principios básicos de un buen currículum y, en última instancia, transmiten una imagen anodina o incluso negativa, pese a estar cualificadas.
Sin embargo, estos errores son fáciles de evitar. Para conocer la opinión de los expertos, hablamos con especialistas en selección de personal y orientadores profesionales sobre los errores más comunes en un currículum y la mejor forma de corregirlos.
1. Haz que sea legible
«Un formato deficiente e incoherente es muy habitual y causa muy mala impresión, especialmente si buscas un trabajo en el que vayas a utilizar Word», afirma Rebecca Siciliano, directora general de Tiger Recruitment, con sede en Londres. «Esto puede incluir desde márgenes incoherentes y viñetas colocadas al azar hasta diagramas innecesarios, cuadros de texto o tablas insertados sin motivo alguno».
Parece sencillo, pero tu currículum debe centrarse en ti y en tus habilidades, no en hacer alarde de tu supuesto dominio de Microsoft Office. Opta por un diseño sencillo y limpio: utiliza párrafos concisos y viñetas para separar claramente las secciones y, bajo ningún concepto, uses un gráfico circular para representar tus cualidades profesionales o personales. Solo conseguirás quedar en ridículo.
2. No adjuntes una foto
Esto se lo debemos a nuestros amigos del otro lado del Atlántico, donde es una práctica habitual. Muchas personas creen que adjuntar una foto al currículum aumentará su atractivo y hará que destaque entre los demás, pero, por desgracia, solo conseguirán causar una mala impresión a su posible empleador. Limítate estrictamente al ámbito profesional: si les gusta tu currículum, querrán conocerte en persona, por lo que la foto es innecesaria.
3. Evita una estructura deficiente
Los responsables de contratación suelen tener que revisar cientos de currículums para cada puesto y, si el tuyo está desordenado, no solo demostrará una grave falta de cuidado, sino que probablemente acabará directamente en la papelera. «Básicamente, solo hay dos motivos por los que te van a contratar: porque puedes ayudar a alguien a ahorrar tiempo o a ganar dinero», explica Alexa Shoen, fundadora de #EntryLevelBoss, una empresa de formación en línea dirigida a personas de veintitantos años que buscan empleo. «La forma más sencilla de demostrarlo es aportar datos concretos siempre que sea posible, en forma de cifras y números».
Siciliano también recomienda evitar a toda costa los colores, las tipografías extravagantes y cualquier tipo de ilustración; por lo general, un currículum no es el lugar para dar rienda suelta a la creatividad. Empieza con un párrafo (muy) breve sobre ti y, a continuación, incluye tus credenciales y experiencia. Aporta datos concretos (horas ahorradas, clientes atendidos, fondos recaudados, etc.) que demuestren tus capacidades y asegúrate de presentar tu trayectoria profesional en orden cronológico inverso y con un formato fácil de leer.
4. No olvides usar el corrector ortográfico
Image: Unsplash
«Parece algo muy obvio, pero es increíble la cantidad de currículums que contienen erratas y errores gramaticales, y resulta aún más decepcionante cuando el candidato afirma que la “atención al detalle” es uno de sus puntos fuertes», señala Siciliano. En realidad, no haría falta ni decirlo: si tu ortografía y tu gramática son deficientes, darás la impresión de ser una persona descuidada y poco interesada en el puesto, y nadie va a contratar a alguien así. Además, añade Siciliano: «No hables de ti en tercera persona. ¡No eres la reina!»
5. No te enrolles
Por regla general, un buen currículum no debería ocupar más de dos páginas A4. No se trata de unas memorias, sino de ofrecer una pincelada de tu perfil profesional que anime a los empleadores a querer saber más.
«Tu futuro empleador solo quiere conocer algunos aspectos destacados y por qué son relevantes para él», explica Shoen. «Recuerda que quienes leen tu currículum también son personas: puede que hayan tenido un mal día, que no hayan dormido bien o que tengan una reunión importante próximamente. Solo quieren echarle un vistazo y encontrar los puntos clave lo antes posible. Redacta tu currículum teniendo esto en cuenta».
6. No adaptar tu CV
«Tu currículum no es un registro permanente de tus logros ni está grabado en piedra. En realidad, es un argumento de venta en constante evolución, adaptado cada vez a un empleador concreto», añade Shoen. «Sería un grave error enviar el mismo currículum a dos empleadores sin adaptarlo antes a las necesidades de cada uno».
Cada puesto y cada empresa son diferentes. Los candidatos que destacarán serán aquellos que hayan investigado, analizado los valores de la empresa y averiguado qué busca en un posible empleado. Asegúrate de que tu currículum destaque que cuentas con esas competencias.
«No hables de ti en tercera persona. ¡No eres la reina!»
7. No mientas
No mientas en tu currículum: tu posible empleador siempre acabará descubriéndolo. Si dices que dominas Excel, pero nunca lo has utilizado, cuando tengas que usarlo en tu nuevo puesto y no sepas hacerlo, saltarán todas las alarmas. No olvides que también tienes que superar el periodo de prueba.
Pero, advierte Shoen, tampoco te infravalores porque tu experiencia no sea «oficial». «He visto a muchísimas personas restarse valor en su currículum porque su experiencia “no era oficial”. A tu posible empleador le importa tu experiencia, y punto. Si has adquirido experiencia en liderazgo, gestión o cualquier otro ámbito a través de algo menos oficial, inclúyela en tu currículum porque sí tienes esa experiencia».
8. Usa el tono adecuado
Al igual que un correo electrónico profesional dirigido a tu jefe o una propuesta para un cliente potencial, un currículum es un documento profesional y debe tratarse como tal. Esto significa que nada de «Hola, colega» ni «¿Qué tal?». Utiliza fórmulas de tratamiento adecuadas y mantén un tono educado, pero cordial. Evita los clichés (todos sabemos que tu mayor defecto no es ser perfeccionista) y muestra seguridad sin caer en la arrogancia. No presumas: si tienes determinadas habilidades, menciónalas con sutileza; así tendrás muchas más probabilidades de que te llamen para una entrevista.
9. No confíes únicamente en tu currículum
Image: Getty
¿Recuerdas que dijimos que hay cientos de candidatos para cada puesto? Aunque tengas el mejor currículum del mundo, destacar frente a una competencia tan feroz nunca va a ser fácil. Consigue una ventaja siendo más creativo con tus candidaturas.
“You have a powerful tool available to you – social media – where you can reach out to people in the company you’re applying to and introduce yourself,” says Shoen. “Ask a question and build a rapport with a responsive employee. In a lot of cases, you’ll find you won’t even need a CV to get that next job.”
Ahora que has conseguido esa entrevista, así es como puedes bordarla…


