
Estas son las mejores películas para ver en Navidad
Desde un clásico moderno de la comedia hasta thrillers de acción navideños, estas son las películas que no pueden faltar en tu televisor
- Texto de: Jonathan Wells
Las películas navideñas se han descontrolado. Con Netflix, Amazon Prime, Apple TV+ y un sinfín de servicios de streaming que crean y seleccionan contenido navideño, tenemos a nuestra disposición más historias de bajo presupuesto, desalentadoras y hechas para televisión que nunca. Y la mayoría son tan entretenidas como un trozo de carbón.
Por eso, antes de que llegue el gran día, hemos reunido algunos de nuestros títulos navideños favoritos: películas que estamos deseando volver a ver año tras año. Ya sea una comedia navideña de principio a fin, un musical clásico o un thriller de acción con adornos festivos, esto es lo que hay que poner en la tele durante el mes de diciembre…
Elf, 2003
¿Por qué resulta tan navideña? Porque es un clásico navideño moderno (aunque, después de 21 años, ya difícilmente puede considerarse un «estreno»). La enérgica interpretación de Will Ferrell —y sus mallas de color amarillo chillón— la convierten en una película imprescindible para estas fiestas. Además, siempre es un placer ver a James Caan.
¿Cuándo deberías verla? Nosotros la reservaríamos para cuando falte poco para el gran día. El protagonismo que tienen el trineo, los renos, el Polo Norte y los entusiastas ayudantes de Papá Noel hace que sea ideal para verla en Nochebuena.
¿La frase más navideña? «La mejor manera de contagiar la alegría navideña es cantar bien alto para que todos te oigan».
Jungla de cristal, 1988
¿Por qué tiene un aire festivo? Dejemos esto claro desde el principio. Es una película estupenda, está ambientada en Navidad y en la banda sonora aparecen éxitos navideños como «Winter Wonderland» y «Christmas in Hollis». Por tanto, es una película navideña, tiroteos aparte.
¿Cuándo deberías verla? Cuando empieces a notar los primeros síntomas de cansancio navideño. Quizá después de tu propia fiesta de Navidad de la oficina, o tras una sesión especialmente ajetreada de compras navideñas. No hay nada tan catártico como ver a Bruce Willis despachar a unos alemanes bastante molestos.
¿La frase más navideña? «Ahora tengo una ametralladora. Jo, jo, jo».
Los fantasmas atacan al jefe, 1988
¿Por qué resulta tan navideña? Porque se basa en el mejor relato navideño de todos los tiempos: Cuento de Navidad de Charles Dickens. Y, aunque muchas adaptaciones dan en el clavo en cuanto al espíritu navideño (sí, os miramos a vosotros, Teleñecos), aquí los trajes son infinitamente más elegantes.
¿Cuándo deberías verla? Siempre que te apetezca disfrutar de Bill Murray. Al igual que Ferrell en Elf, la película se sustenta en la actuación estelar del antiguo miembro de Saturday Night Live, que pasa de huraño a encantador tras encontrarse con tres fantasmas caricaturescos.
¿La frase más navideña? «¡Es Nochebuena! Es la única noche del año en la que todos somos un poco más amables, sonreímos con más facilidad y estamos un poco más alegres. Durante un par de horas de todo el año, ¡somos las personas que siempre habíamos esperado ser!»
Las vacaciones de una chiflada familia americana, 1989
¿Por qué resulta tan navideña? Otro clásico navideño estadounidense de los años ochenta; otro protagonizado por un antiguo cómico de SNL. Esta vez es Chevy Chase, que se entrega a las fiestas con tanto entusiasmo y humor físico como Murray en Los fantasmas atacan al jefe.
¿Cuándo deberías verla? Antes de que llegue la familia. Esta película parodia de forma disparatada (y realista) las dificultades y tribulaciones, entre espumillón, de una casa llena en Navidad. Mejor disfrutarla antes de que la vida empiece a imitar este desternillante arte.
¿La frase más «navideña»? «Nadie va a largarse de esta divertida y tradicional Navidad en familia. No, no. Estamos todos juntos en esto. Nos encontramos ante una emergencia navideña en toda regla, con cuatro alarmas. Vamos a seguir adelante y vamos a tener las Navidades más, más, más felices desde que Bing Crosby bailó claqué con el puto Danny Kaye».
Entre pillos anda el juego, 1983
¿Por qué resulta tan navideña? Porque transcurre, al menos en parte, durante la Navidad y saca un gran partido a «Jingle Bell Rock», de Brenda Lee. Además, esa imagen de un Dan Aykroyd arruinado con un desaliñado traje de Papá Noel es oro puro para una comedia navideña.
¿Cuándo deberías verla? A principios de diciembre, para ir entrando poco a poco en el ambiente festivo. No sentirás que te han lanzado de golpe a un mar de adornos navideños, pero la trama y las interpretaciones bastan para despertar tus ganas de que llegue la Navidad.
¿La frase más navideña? «¡Oye, estamos perdiendo todo nuestro maldito dinero y la Navidad está a la vuelta de la esquina!»
De ilusión también se vive, 1947
¿Por qué resulta tan navideña? Porque, a diferencia de todas las películas de Jungla de cristal y Entre pillos anda el juego, esta es una propuesta navideña de lo más entrañable y apta para toda la familia. Al contar la historia de un Papá Noel de unos grandes almacenes que afirma ser el auténtico, es una película invernal que reconforta el corazón.
¿Cuándo deberías verla? Esta es otra película que conviene reservar para cuando se acerque el día 25. Puede que desemboque en una larga batalla judicial, pero no tiene nada de aburrida. De hecho, cuando llegue a su desenlace, no quedará ni un ojo seco.
¿La frase más navideña? «Señoría, todas y cada una de estas cartas están dirigidas a Papá Noel. El Servicio Postal las ha entregado. Por lo tanto, el Departamento de Correos, una rama del Gobierno federal, reconoce que este hombre, Kris Kringle, es el único y verdadero Papá Noel».
Solo en casa, 1990
¿Por qué resulta tan navideña? Si atacar brutalmente a unos intrusos en casa no te hace pensar de inmediato en la Navidad, ¿qué lo hará? Este clásico protagonizado por Macaulay Culkin se ha convertido en una película imprescindible de las fiestas, y con razón.
¿Cuándo deberías verla? Cuando quieras. La verdad es que cualquier momento es bueno para ver Solo en casa (o Solo en casa 2: Perdido en Nueva York). Siempre te hará reír, te contagiará el espíritu navideño y despertará tu admiración por la versatilidad interpretativa de Joe Pesci cada vez que la veas.
¿La frase más navideña? «¡Feliz Navidad, sabandija!»
Navidades blancas, 1954
¿Por qué resulta tan navideña? ¿Cómo no iba a serlo? Inspirada en una película anterior de Bing Crosby, Holiday Inn, esta historia sigue a dos militares que organizan juntos un espectáculo navideño para salvar de la ruina el hotel de su antiguo comandante.
¿Cuándo deberías verla? Cuando se haya desvanecido toda esperanza de disfrutar de una Navidad realmente blanca. Es una vuelta al romanticismo de las fiestas de antaño, que se disfruta mejor con una buena taza de vino caliente especiado.
¿La frase más navideña? «Hemos venido hasta aquí por la nieve. ¿Dónde la guardáis?»
Los tres días del Cóndor, 1975
¿Por qué tiene un aire festivo? No lo tiene, al menos no de forma evidente. Pero este thriller de Robert Redford es la opción perfecta para quienes no se dejan llevar por el espíritu navideño. Ambientado en una gélida Nueva York, entre tanta conspiración se oyen numerosos villancicos.
¿Cuándo deberías verla? Cuando te hayas cansado de tanto tintineo de campanas y luces brillantes. La interpretación desesperadamente tenaz de Redford es extraordinaria: lo suficiente como para distraerte un rato de envolver los regalos.
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