
El actor Julian Kostov habla de su experiencia en The White Lotus
El actor de The White Lotus Julian Kostov se sienta con Gentleman's Journal para hablar de su personaje, de cómo fue trabajar con el «trío tóxico» y del mensaje que quiere que te lleves
- Texto de: Zak Maoui
The White Lotus es una de las series de televisión más vistas del momento. El sexto episodio de la tercera temporada, que termina el lunes, superó el récord de audiencia establecido por el final de la segunda temporada. En resumen, si no estás viendo The White Lotus, ¿a qué esperas?
Una de las series de televisión más disparatadas y absurdas, pero a la vez totalmente cercanas, esta antología cómica de Mike White es conocida por sus giros, sus sorpresas y sus complejos personajes. En el sexto episodio, el actor búlgaro Julian Kostov, que interpreta al misterioso y sorprendentemente musculoso ruso Alexei en la temporada ambientada en Tailandia, tiene un papel protagonista. Su personaje, del que se rumorea que tendrá un papel mucho más importante en el final de la tercera temporada, acaba involucrado con el trío protagonista formado por Kate (Leslie Bibb), Jaclyn (Michelle Monaghan) y Laurie (Carrie Coon). Se supone que es el desventurado amigo de Valentin, el asesor de bienestar del «trío tóxico», pero ¿hay algo más detrás de su personaje? Todo apunta a que sí.
Hablamos con Kostov antes del final de The White Lotus. Y, para no destripar nada a quienes aún no la hayan visto, dejaremos que sea él quien hable...
¿Cómo fue rodar The White Lotus?
Surrealista. Es el trabajo soñado de cualquier actor. Trabajar con alguien como Mike White resulta muy natural. Aunque existe la presión de formar parte de una obra de arte que admiras y de estar bajo la mirada cariñosa pero crítica de cientos de millones de fans, incluido todo nuestro sector, la realidad es que Mike se rodea de personas con esa misma energía, y se percibe una tranquilidad y un apoyo que te dan valor para expresar tu lado más extraño, tu singularidad. Te inspira a ser tú mismo en tu máxima expresión, y creo que ahí reside la clave del éxito de The White Lotus. No intenta parecerse a ninguna otra cosa. Y no necesita que te guste ni que la entiendas. Es auténtica sin complejos, y por eso nos identificamos tanto con ella: porque es capaz de devolvernos el reflejo de nuestros propios pensamientos, juicios, percepciones y miedos.
¿Bebiste de verdad en el plató? ¿Qué estabais rodando?
Parece que hemos estado bebiendo, pero lo cierto es que, cuando rodamos las escenas más desenfrenadas en la piscina de la villa en el episodio 5, ¡todos acabábamos de empezar el rodaje! Michelle, Carrie y Leslie llevaban cuatro días, pero para los demás era nuestro primer día de rodaje. Me dieron el papel dos semanas antes, volé hasta allí y pasé tiempo con los chicos porque queríamos crear una especie de complicidad entre nosotros, y conocimos de verdad a las chicas en el plató, básicamente en ropa interior.
Estábamos todos nerviosos, pero en cuanto hicimos la primera toma, supimos que funcionaría de maravilla. Y nunca podré agradecer lo suficiente a Michelle, Carrie y Leslie que fueran tan cercanas y acogedoras. Ejercieron de auténticas líderes y me ayudaron muchísimo a sentirme aceptado y al mismo nivel desde el primer momento. Y fue tal y como parece: ¡nos lo pasamos genial aquella noche! Mi novia estaba mirando desde los monitores y animándome, y oíamos las carcajadas de Mike cada vez que hacíamos alguna improvisación disparatada. Los días que pasé rodando este episodio probablemente hayan sido de las experiencias más divertidas que he vivido nunca en un plató.
¿Sabías dónde te estabas metiendo cuando aceptaste participar en The White Lotus?
¡La verdad es que no! Cuando tuve que tomar la decisión, lo único que sabía era: «Es un papel importante para Mike y los productores, y tienes que volar la semana que viene para rodar. Los guiones llegarán más adelante». Después vino toda una serie de sorpresas y retos de lo más variados. Y aún no sabéis ni la mitad ;)
¿Cuánto tiempo llevó rodar el episodio?
Creo que en total solo tuvimos tres días completos para rodar todo el episodio, ¡una locura! En principio íbamos a tener más, pero dependíamos del tiempo porque justo estaba a punto de empezar la temporada de lluvias en Phuket y, por supuesto, uno de los días llovió sin parar.
¿Cómo te pusiste en forma para el programa?
Desde luego, cuando recibí la llamada no estaba listo para salir en cámara, así que me fui directo al gimnasio y empecé una dieta especial hipocalórica a base de proteínas. ¡Menos mal que fui nadador profesional, porque aún conservo una muy buena memoria muscular! Todavía soy capaz de transformar mi cuerpo muy rápidamente: creo que perdí entre 5 y 6 kg de grasa y líquidos y mantuve la masa muscular en menos de dos semanas. Ya había hecho transformaciones aún más extremas para un papel, en el drama sobre la Segunda Guerra Mundial Another Mother’s Son, donde interpretaba a un prisionero de guerra en la isla de Jersey, ocupada por los nazis. Perdí 11 kg en dos semanas y mantuve ese peso durante los 30 días que duró el rodaje.
Casi no apareces en la serie, ¿cómo fue eso?
Like all Eastern European (and not only) actors in the world I had taped for Valentin. I had a call a month before that I was “final two” for the part (cast perfectly and played brilliantly by Arnas Federavicius) but shortly after that it didn’t go my way. My girlfriend who’s a huge fan of the show started crying and I comforted her saying “don’t worry, I can feel this will somehow come back around”. I don’t know if it was a white lie or a premonition I had but, famously now, I then got the part of Aleksei after Milos Bikovic dropped out. And to be honest, I am much more suited for Aleksei than Valentin. Aleksei is a wild, unhinged, really cheeky, big, loud character. There’s danger in his unpredictability.
What was hardest about filming?
Dominar todo el ruso. Si hay algo de lo que me siento realmente orgulloso, es de mis habilidades lingüísticas. Hablo cuatro idiomas, soy nativo en búlgaro e inglés estadounidense, y a lo largo de mi carrera he interpretado a personajes de más de diez nacionalidades, hablando sus idiomas y con sus acentos. Me tomo muy en serio la responsabilidad de esforzarme para sonar como un nativo, o acercarme lo máximo posible, cuando asumo un papel así. He rodado escenas enormes en ruso en Call of Duty, pero nada comparable a las escenas de seis o siete páginas de The White Lotus, con discusiones desenfrenadas en las que todos hablan a la vez. Tenían un carácter improvisado y no estaban escritas en el guion, así que Mike se limitó a decirme que tenían que convertirse en discusiones que llegaran a dar miedo, pero me dio libertad para hacerlas mías, lo cual fue emocionante, aunque también supuso una enorme responsabilidad.
Preparé las escenas con un amigo y, cuando se acercaba el momento de rodar esa escena en el club, estaba atacado de los nervios. Sobre todo porque la mayoría de los figurantes del club eran rusos. Pero, en cuanto oí «¡acción!» y la novia de Aleksei y su pandilla se abalanzaron sobre él, nos metimos tanto en la escena que ni siquiera oímos a Mike gritar «¡corten!» como cinco veces. Cuando por fin lo oímos, hubo un momento de silencio y, de repente, todo el club estalló en vítores y aplausos. Fue una locura. Y luego lo repetimos otras 15 veces, ja, ja. Fue realmente intenso, pero muy gratificante.
¿Conocías la trama o se mantuvo todo en secreto?
No cuando conseguí el papel, pero después sí que me enteré de todo. La verdad es que fue bastante refrescante. En la mayoría de los trabajos tienes que esperar muchísimo para recibir los episodios mes a mes y descubrir hacia dónde va tu personaje. Pero Mike ya lo tenía todo escrito y HBO nos envió todos los episodios.
What do you think the messaging of your scenes was about? What do you want the audience to take away from it?
La serie se expande más allá del hotel con la fiesta de la luna llena, las aventuras de Rick en Bangkok y la escena de discoteca. Representamos el lado salvaje de Tailandia: la vida nocturna, la emoción, las drogas, las fiestas y el peligro. Desde mi perspectiva como actor búlgaro, puedo decir que es muy raro encontrar en Hollywood un personaje de Europa del Este con profundidad. Siempre somos el narcotraficante, el proxeneta o el psicópata que quiere dominar el mundo y que aparece en una o dos escenas; y, si se trata de un papel realmente jugoso, lo interpreta un estadounidense o un británico… En el mejor de los casos, un actor escandinavo.
Pero lo que realmente me alegra es que, gracias a que algunos de nosotros nos hemos formado en la industria occidental y estamos cuestionando este statu quo —sobre todo con el auge de mi socia productora, Maria Bakalova—, cada vez hay más papeles interesantes para actores eslavos y balcánicos. Lo singular de The White Lotus es que es la primera vez que veo personajes masculinos eslavos retratados como divertidos y sexis. Esto nos humaniza como grupo étnico en su conjunto, así que me alegra haber formado parte de esta nueva ola que está derribando estereotipos basados en la nacionalidad o el acento extranjero. Nuestros personajes son astutos, capaces, sexis y libres, pero también tienen defectos humanos. Otro ejemplo reciente de ello es Anora. Así que, en palabras del gran Robbie Williams: ¡Dejad que os entretenga!
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