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Del espionaje a la carretera: las múltiples facetas de Jack Lowden

Del espionaje a la carretera: las múltiples facetas de Jack Lowden

El actor escocés habla de Slow Horses, el sarcasmo y de cómo encuentra la paz al volante

Jack Lowden no es el típico protagonista. Durante la última década, el escocés de 35 años ha evitado los papeles de héroe de acción, apuestos galanes y estrellas capaces de cantar y bailar, y se ha decantado por personajes complejos con grietas bajo la superficie. «Nunca me fío de quienes parecen tenerlo todo», afirma. Este mes, Lowden retoma su papel de River Cartwright en la aclamada serie de espionaje de Apple TV+ Slow Horses. Le fascina el lado imperfecto y humano de River: un joven agente de inteligencia impulsado a partes iguales por la temeridad, la frustración y la integridad.

Fuera de la pantalla, Lowden mantiene un estilo de vida equilibrado evitando volcarse en exceso en el trabajo y encontrando libertad y relajación al volante. Apasionado de la conducción desde siempre, recientemente colaboró con MINI en su desenfadada campaña Agents of Fun, que combina su amor por los coches con su característico sentido del humor. Hablamos con Lowden sobre la nueva campaña, así como sobre el éxito continuado de Slow Horses y su predilección por los personajes imperfectos.

GJ: La quinta temporada de Slow Horses está a punto de estrenarse y la serie ya ha sido renovada por una sexta y una séptima temporada. ¿Por qué cree que atrae a tantos espectadores?

JL: Ante todo, trata sobre el espionaje en el mundo de los servicios de inteligencia, que siempre resulta divertido, atractivo y emocionante. Pero lo aborda desde una perspectiva muy distinta, probablemente más realista en muchos sentidos, ya que se centra en personas que cometen errores. El guion es sencillamente buenísimo, muy divertido, y creo que anima a los espectadores a ponerse de parte de muchos de los personajes. Contar con actores brillantes siempre ayuda; el nivel del reparto que tenemos es una auténtica locura. Y, además, es increíblemente entretenida. En realidad, es atemporal.

¿Qué te atrajo del personaje de River Cartright? ¿Y qué es lo que sigue interesándote o entusiasmándote de él después de todo este tiempo?

Lo que me atrajo de River fue su sarcasmo y las cosas que tiene la oportunidad de hacer, pero también el hecho de que trabaja desde un estado de frustración constante. [Su trabajo] no supone ningún gran honor, aunque creo que él tiene cierta integridad y un sentido del honor propios. Pero gran parte de ello nace de la arrogancia y de la sensación de que debería estar haciendo algo excepcional, lo que, en mi opinión, ofrece un punto de partida muy distinto a la hora de interpretar a un personaje.

¿Qué has aprendido trabajando con un veterano como Gary Oldman?

Lo que he aprendido trabajando con Gary es que es un perfeccionista, y que esa sensación constante de insatisfacción que tengo al marcharme del plató al final de cada jornada es normal en alguien que quiere hacer un trabajo tan bueno como el de Gary. Así que, en cierto modo, verlo en la práctica de la mano de alguien con una trayectoria tan prolífica como Gary me sirvió de confirmación.

¿Tienes alguna estrategia para meterte en el personaje o varía según el papel?

No tengo ninguna estrategia para meterme en el personaje, ¡quizá eso sea un problema! Soy muy de la vieja escuela. Me aprendo el texto y todas las réplicas al dedillo, de principio a fin y de fin a principio. Dejo que el vestuario, la época y la situación hablen en gran medida por mí. Además, intento disfrutar de mi vida fuera del trabajo todo lo posible, así que procuro no sumergirme demasiado en el personaje. Depende del proyecto: a veces exige un poco más, pero, por suerte, siempre hay vida al margen de este trabajo, así que intento mantener una distancia saludable.

«Siempre pienso que el cinismo o el sarcasmo sirven para ocultar un sinfín de sentimientos increíblemente profundos, por eso ese tipo de personajes me resultan muy atractivos».

Has interpretado una gran variedad de personajes. A pesar de sus diferencias, ¿hay algún elemento concreto que tengan en común y que te atraiga?

Creo que los personajes que interpreto a veces cometen errores: errores de buena fe y, en ocasiones, errores que rozan lo delictivo. Pero tienen un lado humano, nunca son del todo perfectos. Nunca me fío de quienes sí lo son. También creo que a menudo no son demasiado sinceros; son bastante cínicos y sarcásticos, algo muy propio de mí y que disfruto interpretando. Siempre pienso que el cinismo o el sarcasmo sirven para ocultar sentimientos increíblemente profundos, así que ese tipo de personajes me resulta muy atractivo.

¿Qué fue lo que más te entusiasmó de ponerte al volante para la campaña «Agents of Fun» de MINI?

La verdad es que me encanta conducir. Me encantan los coches. Conduzco desde los 17 años porque, donde crecí, no te quedaba otra que aprender, así que siempre me ha encantado. Es lo que hago para relajarme y evadirme. Eso fue lo primero que me atrajo: participar en algo relacionado con la conducción era demasiado bueno para ser verdad. Además, siempre me han gustado los MINI: son coches muy chulos, desenfadados y peculiares. Así que sí, la verdad es que fue una decisión bastante obvia, y eso incluso antes de conocer la visión de la campaña: muy irónica, pero también muy, muy chula y tremendamente ambiciosa para un solo día de rodaje.

¿Hay alguna ruta en particular que te guste hacer en coche en tu día libre?

Probablemente conduciría por Glencoe —seguramente el tramo de carretera más espectacular de estas islas— o por el Quiraing y el Old Man of Storr, por esa zona de la isla de Skye. Seguramente iría por allí; es sencillamente impresionante.

Jack Lowden protagoniza la campaña más atrevida de MINI hasta la fecha —un cortometraje cinematográfico inspirado en el mundo del espionaje y rodado en Londres que da la vuelta a la publicidad de coches.

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