
Cuando se trata del chaqué, apuesta por el gris
La rebelde historia del chaqué gris, desde el rey Carlos III hasta Ascot en la década de 2020
- Texto de: Joseph Bullmore
El chaqué ha sido desde hace mucho una prenda sutilmente transgresora, pese a su aire patricio y señorial. Se diseñó originalmente en la segunda mitad del siglo XIX como una atrevida levita de montar para salir de paseo, con faldones recortados y botones en la espalda que aún hoy evocan sus raíces ecuestres. (Su marcado corte impedía que los molestos faldones golpearan las piernas al cabalgar a gran velocidad. Ahora cumplen una función similar en la pista de baile de las carpas.)
In the early 20th century, King George V disdained the morning suit entirely, preferring to wear its fustier Victorian counterpart, the frock coat, for formal occasions. This soon led his son, Edward VIII, to rebel (as royal sons really tend to) and install the more debonair morn- ing coat once again as the item of choice in his court from 1936 onward. As rebellions go, it sure beats Montecito.
Hoy en día, el chaqué sigue siendo un lienzo idóneo para transgredir las normas con elegancia (aunque, por supuesto, hay que conocerlas antes de romperlas). Y su principal transgresor continúa siendo el rey Carlos III, que ha encumbrado de nuevo el chaqué gris —un conjunto considerado durante mucho tiempo el primo más desenfadado y relajado de la tradicional combinación de levita negra y pantalones de estambre gris marengo—.
King Charles III leading the style field at day three of Royal Ascot 2023, with his classic grey morning suit
Es una tendencia que Huntsman, en Savile Row, sin duda acogerá con satisfacción. Esta sastrería, que aúna tradición y estilo, lleva mucho tiempo siendo el referente de la calle para los chaqués grises. En 1961, la casa confeccionó para el actor Gregory Peck un chaqué gris medio de corte exquisito, un conjunto que más tarde volvió a lucir en su papel de Robert Thorn en la película de 1976 «La profecía». Este elegante atuendo se completaba con accesorios sobrios: paraguas negro y clavel blanco.
Mientras tanto, en Ascot, el rey Carlos se ha decantado históricamente por chaqués de tres piezas en diversos tonos de gris para asistir a la carrera de caballos más elegante. Hoy suele optar por un precioso modelo, casi digno de Gatsby, confeccionado en piel de tiburón gris paloma por John Hitchcock cuando el sastre trabajaba en Anderson & Sheppard.
Gregory Peck (far right), in 1976 film The Omen, with a dashing David Niven, and Hjordis Niven and Veronique Peck
But as a younger man he went for more brooding and robust suits in deep charcoal — a look also sported, as it happens, by Bond baddy Max Zorin during his Ascot jolly in A View to a Kill. An ensemble fit, then, for both kings and villains, actors and diplomats? Surely the perfect brief for your next wedding suit.
This article was taken from the summer 2025 issue of Gentleman's Journal, which you can read more about here.
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