
Cómo llevar un polo como estos iconos de estilo
Toma nota de los hombres que mejor lo llevaron
- Texto de: Gentleman's Journal
Puede que el polo lleve décadas siendo una prenda imprescindible en el armario de los caballeros con estilo, pero tampoco está exento de sus propios pecados de moda. El modelo que elijas —y con qué decidas combinarlo— es fundamental. Levántate el cuello, póntelo con chanclas o mételo por dentro del cinturón de unos vaqueros de tiro bajo y habrás puesto fin a tu vida con estilo (muy breve), tal y como la conocías.
Estos tres hombres forman el trío perfecto del estilo masculino. Siempre a la vanguardia y siempre fieles a su propio (y excelente) estilo personal, Dean, Newman y McQueen siguen enseñando a los hombres a vestir décadas después de su muerte. Sin un solo cuello levantado a la vista, estos hombres deberían ser tus referentes de estilo esta temporada y todas las que vengan después.
James Dean
Siempre adelantado a las tendencias, Dean ya lucía prendas de rizo mucho antes de que nadie más las tuviera en el radar. La clave está en apostar por colores clásicos y asegurarse de que el resto del conjunto sea sencillo y depurado; con el azul marino es imposible equivocarse y combina prácticamente con todo lo que tienes en el armario. El estilo de James Dean era la quintaesencia de lo americano, pero con un toque europeo, y aquí demuestra que encajaría igual de bien en la Riviera que en las soleadas calles de Manhattan.
Paul Newman
Demostrando que el polo no tiene por qué reservarse únicamente para ocasiones informales, Newman lo eleva con gran acierto. Ideal para una cita a la hora de comer en verano o para un entorno de oficina más relajado, combinar el polo con la americana ofrece el equilibrio perfecto. La clave está en no intentar que los colores se fundan demasiado: si la americana es azul marino, opta por un polo blanco o gris claro en lugar de uno del mismo color, para que la combinación se vea intencionada.
Brioni
Polo color blanco marfil de algodón, seda y cachemira con tejido Trama
Steve McQueen
Siempre dispuesto a convertir cualquier situación en una cuestión de estilo, McQueen demostró una y otra vez que estaba por encima de los demás, incluso en las situaciones aparentemente más sencillas. Uno de los pecados capitales a la hora de alcanzar la categoría de icono de estilo —y una máxima que McQueen seguía a rajatabla— es dejar que la ropa te lleve a ti. Steve McQueen podía ponerse casi cualquier cosa que quisiera y, gracias a su aplomo y confianza innatos, conseguía que todo le quedara bien. Sigue su ejemplo y luce los clásicos con seguridad. Y recuerda: nunca te levantes el cuello.


