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El verano eterno de Lavinia Cernau

Instantáneas veraniegas del fotógrafo de viajes

Introducción de Joseph Bullmore, editor de Gentleman’s Journal:

Parece absurdo extenderse demasiado en un artículo dedicado a las imágenes, pero aquí va una breve lección de etimología: «nostalgia» procede del griego νόστος (nóstos), que significa «regreso al hogar», y del término homérico ἄλγος (álgos), que significa «dolor» o «pesar». Cuando decimos que sentimos nostalgia por algo, queremos decir que añoramos una especie de hogar, y algo de esa punzada agridulce se percibe en las luminosas y bellísimas fotografías estivales de Lavinia Cernau.

La fotógrafa de viajes, desde hace tiempo una de las favoritas de Gentleman’s Journal, parece evocar los veranos de la infancia o la adolescencia, cuando todo estaba bañado por la luz de la hora dorada y el cabello quedaba salado y pegado por el mar. Por supuesto, ahora sus imágenes resultan más conmovedoras que nunca: un mundo perdido o, al menos, una época más sencilla. Pero quizá, a medida que nos acercamos poco a poco a cierta normalidad, también puedan servirnos de recordatorio de los buenos momentos que están por llegar. Volveremos a bañarnos desnudos. Aquí, Lavinia desgrana su verano eterno.

Con los pies en alto, Andros, 2019

Piel de verano, Andros, 2019

A primera hora de la mañana, como pronto descubriría, Maxie se despertaba, se lavaba los dientes y se enfundaba esta segunda piel —un precioso bañador rojo— para zambullirse en las espumosas aguas azul intenso del Egeo. Como buena australiana, creo que aprendió a nadar antes que a andar. Nunca había visto a nadie zambullirse como lo hacía Maxie. Tomé estas dos fotos con cinco minutos de diferencia, una al entrar y otra al salir durante su ritual diario con el mar, y siguen siendo mis favoritas de este encargo en Grecia. Para mí, son atemporales y rebosan vida.

Gigantes de Roma, 2020

El último viaje antes de la pandemia. Roma fue todo lo que esperaba y mucho más. Me encantó la altura de estos cipreses mientras avanzábamos desde lo alto del Castel Sant’Angelo. Tan majestuosos, con un porte tan inusualmente parecido al de un cisne.

Blancos, Monopoli, 2017

En Italia miraba hacia arriba más que en ningún otro lugar. Me fascina la ropa tendida al sol y al alzar la vista, esta escena me recordó a una Grecia que hasta entonces solo había visto en fotos. Mitad Grecia, mitad Italia. Estaba bajo el hechizo de la brisa.

Baño desnudo, Mallorca 2019

El verano en una imagen: esta fotografía en particular encarna el espíritu de las indómitas Islas Baleares. Un día para el recuerdo, en el que esta excursión en barco consistió en dejarse llevar y vivir plenamente el momento. Qué suerte haber podido presenciarlo y capturarlo todo. Me encantó la trenza mojada de Jenna cuando volvió a subir a bordo para lanzarse de nuevo a las tranquilas aguas.

Salto, Lovran, 2018

Tomé esta foto desde debajo de la sombrilla de mi tumbona y sigo pensando que tiene un aire muy cinematográfico, casi como la primera escena de una película, que sitúa al espectador en plena acción. Miraras donde miraras en Istria, siempre había una escena que capturar. La forma en que estaban en fila, esperando a que saltara el de delante, me recordó a los juegos de mi infancia al aire libre, en el pequeño jardín que había detrás de nuestro piso.

Vida en la playa, Polignano a Mare, 2017

Esta podría ser la playa rocosa más conocida de la costa de Apulia; tenía que fotografiarla. Me sigue encantando cómo la gente parece formar colonias de hormigas de colores disfrutando del sol estival.

Remando desnudo, Mallorca 2019

Tomé esta foto durante mi trabajo en Mallorca para captar el espíritu de las mujeres de Beautiful Nomad, llegadas de todos los rincones del mundo para disfrutar de una semana de aventura holística. Y fue una aventura en el sentido más puro de la palabra.

Pareja, Lovran 2018

Si te fijas bien, aún se le ven en la espalda las marcas de la toalla de haber estado tumbado al sol. Me encanta que se pueda apreciar ese detalle. Acababan de levantarse y fueron a ver las olas, subiendo por las escaleras cubiertas de musgo que descienden hasta el mar. Me encantaba su postura, lo morenos que estaban, allí de pie, sopesando qué hacer.

Salvataggio, Monopoli 2017

Tumbada sobre mi toalla, con la cámara aún al alcance de la mano, observaba a la gente que me rodeaba. Y estos dos —rubios y bronceados, esbeltos y guapos, totalmente ajenos a mi presencia— parecían una pareja de película en uno de esos días de playa tan cotidianos como mágicos. Todavía me pregunto adónde los llevó la vida; sigo pensando que algún día alguien lo reconocerá en mi foto y se pondrá en contacto conmigo.

Paula, Transilvania, 2019

Había imaginado esta serie de fotos inspiradas en los años 70 y teníamos como telón de fondo esta preciosa cabaña restaurada en plena naturaleza. Esta toma capta un momento espontáneo en el que ella se está ajustando la parte de abajo, y me gusta la naturalidad y sinceridad que transmite. Llevaba este conjunto vintage de dos piezas que parecía hecho para ella.

Jugando, Istria 2018

Instantánea espontánea que tomé mientras caminaba por el paseo de la playa. Me llamó la atención que parecían estar en su propio mundo, saltando y volviendo a subir enseguida para saltar de nuevo. La luz tenía un resplandor ámbar perfecto, salpicado por sus coloridos bañadores.

Ramas de higuera, Istria, 2018

Un paseo al final del día por la costa. Había algo de nostalgia en el ambiente; el verano llegaba poco a poco a su fin, la gente disfrutaba de las últimas horas del día bajo aquellas enormes sombrillas de color marfil y los pequeños higos maduraban con la brisa vespertina de finales de agosto. Solo puedo decir que mi fruta favorita de todos los tiempos deben de ser los higos, y había muchísimos a lo largo de la costa croata.

Amanecer, Transilvania 2020

Siempre me ha encantado fotografiar reflejos, y fue increíble contemplar los colores de aquel día que apenas comenzaba. Nos habíamos levantado temprano para ver el amanecer sobre las montañas, y las ventanillas del Land Rover clásico de Alex eran como grandes pantallas que nos mostraban una dimensión diferente de la majestuosidad de la naturaleza.

¿Quieres ver más fotos veraniegas? Aquí tienes el cuaderno bañado por el sol de James Harvey-Kelly…

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