
Una pequeña entrevista con Luke Edward Hall
El diseñador viaja a las profundidades marinas con Ginori 1735
- Texto de: Gentleman's Journal
«Creo que estos universos ofrecían una vía de escape mágica y teatral», afirma Luke Edward Hall, diseñador, artista, autor y columnista. Se refiere a los mitos y leyendas de la tradición grecorromana y al folclore de la Inglaterra artúrica. Pero bien podría estar hablando de su propia obra: una colección de proyectos ricos y evocadores que trazan un frondoso garabato desde Baco hasta Bloomsbury, pasando por Cecil Beaton y Jean Cocteau.
Ahora ha colaborado con Ginori 1735 en un proyecto llamado «Il Viaggio di Nettuno»: una elegante colección de vajilla que se sumerge en las profundidades mitológicas de los mares mediterráneos. Aquí habla de sus fuentes de inspiración, de su lema y de su pasión por los muebles de gruta.
Antes de diseñar la colección Ginori, dediqué un tiempo a explorar las colecciones del Ashmolean de Oxford, y la cerámica griega y romana expuesta inspiró algunos de los motivos que vemos en la colección Ginori, especialmente las cenefas. Desde hace mucho tiempo soy un gran admirador de las piezas de cerámica creadas por el Grupo de Bloomsbury, en particular las de Duncan Grant y Quentin Bell. Me encanta la audacia de estas piezas y sus maravillosos trazos. Quería que esta colección tuviera una audacia similar. El mundo de Bloomsbury es una de mis eternas fuentes de inspiración.
Después de investigar y visitar museos, empecé a hacer bocetos y a probar distintas ideas. Entregué las versiones finales a Ginori para que pudiéramos empezar a preparar maquetas de los diseños. Después trabajamos en la paleta de colores y, finalmente, todo se convirtió en un proceso de ensayo y error. Llevó un tiempo, pero al final conseguimos una colección visualmente equilibrada.
Normalmente me despierto a las ocho de la mañana, y, después de dar un paseo por el jardín, respondo a los correos mientras me tomo una tetera de té. Luego me doy un largo baño y pienso en todos los proyectos que tengo entre manos. A menudo se me ocurren buenas ideas mientras estoy en la bañera. Después saco a pasear a mis perros y me voy al estudio.
Mi trabajo gira en gran medida en torno a contar historias, y, naturalmente, esto está relacionado con mi amor por ellas, que me acompaña desde la infancia. De pequeño, me fascinaban los universos fantásticos, por lo que me atraía enormemente el mundo grecorromano de tierras y criaturas míticas, héroes y aventuras, así como el folclore inglés y las leyendas artúricas. Creo que estos universos ofrecían una especie de evasión mágica y teatral. Al crecer siendo gay, también me atraían mucho muchas de las historias queer vinculadas especialmente al mundo clásico, un tema que pude explorar más a fondo con la publicación en 2023 de un libro que ilustré, titulado 300.000 besos: relatos de amor queer del mundo antiguo.
Hay tantas cosas que me encantan de Italia — la arquitectura de sus ciudades, el paisaje rural, la gastronomía, la gente. Creo que Italia hace un gran trabajo preservando su patrimonio sin dejar de mirar hacia el futuro.
Como invitado a una fiesta, siempre agradezco que haya muy buena comida preparada por alguien que le haya dedicado mucho cariño y esmero, pero, en realidad, lo único que de verdad importa al ejercer de anfitrión es hacer que los invitados se sientan cómodos. Ofrecerles una copa nada más entrar ayuda. Recuerda: ¡un anfitrión tenso hace que los invitados también lo estén! El personaje histórico al que más me gustaría invitar a cenar sería Antínoo. Me gustaría saber qué ocurrió realmente entre él y Adriano, y necesito saber cómo se ahogó.
Colecciono un montón de cosas de todo tipo. Libros antiguos y raros, sobre todo relacionados con el folclore y la magia. ¡Minerales y piedras! Muebles de gruta: sillas y mesas con forma de conchas y delfines. Cerámica: me encantan especialmente las piezas de ágata y las decoradas con engobe... ¡Ah, y el vestuario teatral antiguo!
A menudo decimos: «Sé como una palmera». Se trata de saber mecerse con el viento cuando las cosas se ponen difíciles. Tenemos que dejarnos llevar por el viento o, de lo contrario, nos quebraremos.
El libro que más suelo recomendar es Queer Saint, una biografía del mecenas Peter Watson. Watson contribuyó a impulsar las carreras de Francis Bacon, John Craxton y Lucian Freud.
¿Lo único que me gustaría haber creado? Es tremendamente difícil de responder. ¿Sabes? Se me acaba de venir a la cabeza Strawberry Hill House [en Twickenham]. También me encantan las tartas de boda de temática gótica.
El mejor consejo creativo que me han dado es que no me distraiga y confíe en mi corazón.
Este artículo se publicó originalmente en el número de verano de 2025 de Gentleman's Journal, sobre el que puedes obtener más información aquí.
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