
TIEMPO, CUADRADO, CÍRCULO: las proporciones perfectas del Golden Ellipse de Patek Philippe
Desde los años sesenta, relata Alex Doak, el hijo predilecto de Ginebra se ha aventurado tanto en el diseño como en la alta relojería, con unos orígenes insospechados en los enlaces de las autopistas estadounidenses
- Texto de: Alex Doak
«El departamento de marketing siempre sostuvo que la inspiración de la Golden Ellipse se regía por la “regla de oro” a la que alude su nombre: la relación “perfectamente proporcionada” entre la altura y la anchura», recuerda Jean-Pierre Frattini, un joven fabricante de cajas que se había incorporado a Patek Philippe en 1962, cuando la grande dame ginebrina empezaba a soltarse la melena, para sorpresa de un sector notoriamente encorsetado, más acostumbrado a relojes de vestir de formas circulares clásicas como el Calatrava, diseñado en los años treinta.
Sin embargo, el señor Frattini —a quien se encomendó el reto de dar al oro amarillo una forma contemporánea y estilizada, pero a la vez resistente— recuerda una explicación bastante más prosaica:
«El propio monsieur Delessert, director del departamento de electrónica, afirmó que, en realidad, la inspiración para el Ellipse surgió de la “agradable forma” de un enlace de autopistas estadounidense que observó desde la ventanilla del avión durante un viaje de negocios».
Diplomatically, however, Frattini has historically reconciled the two accounts, conceding, “The concept of our new Golden Ellipse of 1968 may well have been inspired by the aerial view a road junction, but the actual design process of the Ellipse was necessarily informed by the Golden Rule."
Ya fuera por ceñirse a la proporción «divina», recurso predilecto de todo artista, o por inspirarse en la creatividad plasmada en hormigón de los constructores de carreteras transatlánticos, el diseño «cóctel» de Patek Philippe, de coquetería imperecedera —ni circular, ni rectangular, ni ovalado—, ya habría resultado suficientemente sorprendente. Pero lo que realmente distinguió a este insólito icono de mediados de siglo de Patek fue su esfera azul cobalto.
No era una lámina de piedra semipreciosa ni una delicada pieza de esmalte, sino algo nunca visto hasta entonces: oro azul de 18 quilates, pura psicodelia. Una auténtica porción de sofisticación cosmopolita, propia de la jet set y sin adulterar. Anacrónicamente unisex y —a falta de más adverbios— increíblemente audaz para una manufactura relojera tan tradicional.
In turn: the Golden Ellipse became an instant, cultish sub-brand. It took a particularly churlish mathematician to take the actual time to calculate the dimensions of the Golden Ellipse and point out that the watch didn’t actually adhere strictly to the ‘golden ratio’, but nobody by that point was taking any notice anyway.
Las dimensiones de la caja tienen sin duda sus raíces en la proporción áurea —aproximadamente 1:1,618—, según la cual las dimensiones larga y corta de una figura bidimensional guardan la misma proporción que la suma de ambas respecto a la dimensión larga. En definitiva, un equilibrio muy humano; pensemos en los templos griegos o en los retratos de Whistler: dos de las razones por las que los turistas siguen acudiendo en masa a los templos atenienses o a las retrospectivas de Vermeer en el Rijksmuseum en busca de una satisfacción estética casi divina.
Este fundamento matemático era mucho más que una mera estrategia de marketing ingeniosa en una época en la que Patek Philippe superaba a sus competidores históricos; dotó al Golden Ellipse de una cualidad refinada y escultórica que hizo que pareciera atemporal desde el mismo momento de su aparición.
Tal era el poder casi oculto que ejercía este reloj que, a finales de la década de 1970, la línea Golden Ellipse se había ampliado de forma espectacular, con más de 60 variantes disponibles. Algunas presentaban cajas de distintos tamaños; otras se ofrecían con brazaletes trenzados o de malla, y se introdujo una gran variedad de colores y acabados para la esfera. El diseño trascendió además el ámbito de los meros relojes: se fabricaron accesorios a juego, como gemelos, anillos, encendedores e incluso llaveros, que ponían de manifiesto el prestigio cultural y el atractivo del motivo «Ellipse».
«Cientos de pequeños fragmentos de oro fueron sometidos al soplete y probados de decenas de maneras», afirmaba con entusiasmo la revista mensual francesa de referencia en el mundo del arte de la época, Connaissance des Arts. «El resultado fue una nueva técnica para tratar el oro y la aparición de un nuevo metal, con una textura propia y tonos cálidos que van sutilmente desde el cobre hasta un plateado casi blanco. Esta innovación de Patek Philippe aún se encuentra en proceso de desarrollo».
En 1977 se produjo una importante evolución técnica cuando el Golden Ellipse incorporó el calibre automático ultraplano 240 de Patek Philippe, dotado de un sofisticado microrrotor descentrado. Esto permitió al reloj conservar su esbelto perfil y ofrecer al mismo tiempo la comodidad de la cuerda automática, consolidando su atractivo entre los compradores más exigentes que buscaban tanto estilo como excelencia mecánica.
The model continued to evolve over the decades. In 2008, the Golden Ellipse celebrated its 40th anniversary with the launch of a platinum ‘jumbo’ edition that preserved the classic aesthetic but in a larger, contemporary size. Later, bespoke artisanal pieces incorporating rare hand-engraving and tortuously, repetitively painted-then-fired grand feu enamel dials.
By 2018, the Golden Ellipse had reached its 50th year of unbroken production, prompting special editions and underscoring its remarkable longevity in an industry driven by trends.
The current, large-sized Golden Ellipse Reference 5738 is now available in platinum (£53,090) and also on a beautifully crafted gold-metal bracelet for the first time. Composed of links set in fine rows reminiscent of chain bracelets, this supple, elegant chain-style bracelet in rose gold pays a fine tribute to the 1970s heyday of the watch.
And couldn’t be less higher in altitude to the spaghetti junctions of Americana.



