
8 cosas que debes saber sobre Vy Capital, la misteriosa firma de capital riesgo que respalda a Elon Musk
Con solo cuatro profesionales de la inversión y una participación de 40.000 millones de dólares en SpaceX, esta firma de perfil discreto ha convertido su apuesta a largo plazo por el imperio de Musk en una de las inversiones más extraordinarias de Silicon Valley.
- Texto de: Harry Jarman
Cuenta con solo cuatro profesionales de la inversión, mantiene un perfil extraordinariamente discreto y ha acumulado sin hacer ruido una de las participaciones más valiosas de Silicon Valley. Conozca Vy Capital, la firma de inversión que hizo una apuesta extraordinaria por Elon Musk.
Elon Musk nunca ha tenido precisamente problemas para atraer la atención. Sin embargo, los inversores que lo respaldan son harina de otro costal. Y pocos han logrado mantenerse en la sombra con tanto éxito como Vy Capital.
Bajo la dirección de Alexander Tamas y John Hering, Vy se ha convertido discretamente en uno de los principales respaldos financieros del extenso imperio empresarial de Musk. Sus inversiones han abarcado SpaceX, The Boring Company, Neuralink y la adquisición de Twitter, mientras que, según se ha informado, la implicación de Hering ha ido mucho más allá de limitarse a firmar cheques.
Las cifras son extraordinarias. Según se informa, Vy gestiona unos 50.000 millones de dólares, pese a contar con un equipo de inversión principal de tan solo cuatro personas. Lo más sorprendente de todo es su posición en SpaceX: según informaciones recientes del Financial Times, la participación de Vy ronda el 3,4 %, con un valor aproximado de 40.000 millones de dólares.
Nada mal para una inversión que comenzó con unos 20 millones de dólares.
Estas son ocho cosas que debes saber sobre una de las firmas de inversión más poderosas y menos conocidas de Silicon Valley.
1. Vy Capital es deliberadamente difícil de investigar
Para ser una firma que gestiona decenas de miles de millones de dólares, Vy Capital muestra un interés sorprendentemente escaso por darse a conocer al mundo.
Su sitio web es célebre por su parquedad. Su equipo directivo rara vez concede entrevistas. No hay rastro de la constante participación en pódcast y conferencias ni de los comentarios en redes sociales que se han vuelto habituales entre la nueva generación de inversores famosos de Silicon Valley.
Sin embargo, tras esa discreción se esconde una formidable estructura de inversión. Según informaciones recientes, los activos gestionados por Vy habían alcanzado unos 50.000 millones de dólares en junio de 2026, mientras que la firma afirma haber generado una tasa interna de rentabilidad bruta del 41 % desde su fundación.
Ha logrado todo esto con un equipo de inversión principal que, según se informa, está compuesto por tan solo cuatro personas.
2. Alexander Tamas aprendió el oficio participando en algunas de las mayores inversiones tecnológicas
Vy fue fundada en 2013 por Alexander Tamas, quien ya contaba con una trayectoria extraordinaria como inversor en tecnología.
Nacido en Alemania, Tamas trabajó en Goldman Sachs antes de incorporarse a DST Global, la firma del multimillonario ruso-israelí Yuri Milner. Allí participó en una generación de empresas tecnológicas que acabarían definiendo la era de internet, entre ellas Facebook, Airbnb, Spotify, Twitter, Alibaba y Xiaomi.
Fue un aprendizaje sobre un tipo concreto de inversión: identificar empresas capaces de alcanzar un valor enorme y estar dispuesto a respaldarlas a gran escala.
Esa filosofía se convertiría en un pilar fundamental de Vy.
3. John Hering es el otro hombre en el centro de la historia
John Hering
Junto a Tamas está John Hering, el empresario estadounidense que cofundó la empresa de seguridad móvil Lookout antes de adentrarse más en el mundo de la inversión.
Hoy, Tamas y Hering trabajan como socios en pie de igualdad en Vy. Pero, en lo que respecta a Elon Musk, el papel de Hering parece especialmente relevante.
En lugar de actuar como un inversor de capital riesgo convencional, Hering se habría integrado en varias áreas del imperio de Musk, colaborando en todo tipo de tareas, desde la contratación hasta la elaboración de modelos financieros. Según se informa, incluso ha llegado a tener acreditaciones de empleado de SpaceX y xAI.
Esta relación ayuda a explicar por qué Vy ha logrado acercarse de forma inusual a algunas de las empresas privadas más valiosas de Musk.
4. Su inversión en SpaceX comenzó con unos 20 millones de dólares
La relación que transformaría Vy comenzó de forma relativamente modesta.
Según se informa, Vy invirtió por primera vez unos 20 millones de dólares en SpaceX en 2016, cuando la empresa de cohetes estaba valorada en unos 15.000 millones de dólares. Al parecer, Antonio Gracias, antiguo socio e inversor de Musk, ayudó a ponerlos en contacto.
En aquel momento, SpaceX ya demostraba un potencial extraordinario. Pero seguía siendo una apuesta que requería mucho capital, planteaba grandes dificultades técnicas y entrañaba riesgos inherentes.
Para Vy, aquella primera inversión fue solo el principio.
5. Cuando explotó un cohete de SpaceX, Vy invirtió aún más
Quizá el mejor ejemplo de la filosofía de inversión de Vy se produjo en septiembre de 2016.
Un Falcon 9 explotó en la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral durante los preparativos para una prueba rutinaria de encendido estático. El cohete y su carga útil quedaron destruidos, y el accidente dejó temporalmente en tierra la flota de Falcon 9 de SpaceX.
Para muchos inversores, un acontecimiento así podría haber sido motivo para reconsiderar su decisión.
Vy hizo justo lo contrario.
Según se informa, la firma invirtió más de 100 millones de dólares tras el accidente. Fue una extraordinaria muestra de convicción: cuando aumentó el riesgo percibido, Vy incrementó su exposición.
Visto en retrospectiva, resultó ser una decisión excepcionalmente lucrativa.
6. Su participación en SpaceX vale ahora unos 40.000 millones de dólares
Durante la década siguiente, Vy siguió acumulando acciones de SpaceX.
Documentos recientes presentados ante los organismos reguladores y analizados por el Financial Times apuntan a que la firma controla actualmente alrededor del 3,4 % de SpaceX, lo que la convierte en uno de los mayores accionistas de la empresa. Según las valoraciones recientes, esa participación tiene un valor aproximado de 40.000 millones de dólares.
Es un resultado asombroso para una relación que comenzó con una inversión de aproximadamente 20 millones de dólares.
Y eso ayuda a explicar cómo una firma prácticamente desconocida para el gran público se ha convertido discretamente en una de las empresas de inversión más importantes del sector tecnológico.
7. Vy no se detuvo en SpaceX
Tras haber respaldado con éxito a Musk, Vy siguió apoyándolo en otros negocios.
La firma se convirtió en uno de los principales inversores externos de The Boring Company y Neuralink. Cuando Musk lanzó su oferta de adquisición de Twitter por 44.000 millones de dólares en 2022, Vy comprometió aproximadamente 700 millones de dólares para la operación.
Por su parte, Hering se implicó profundamente en Starlink, según se informa, desde aproximadamente 2019, ayudando al negocio de internet por satélite durante su expansión.
Por tanto, la relación es inusual incluso para los estándares del capital riesgo. Vy no se ha limitado a reunir una cartera de inversiones en empresas de Musk, sino que ha desarrollado lo que parece ser una relación institucional a largo plazo con el propio Musk.
Ese acceso podría acabar siendo tan valioso como el capital que aporta Vy.
8. Vy cree que SpaceX podría llegar a valer más de 10 billones de dólares
A pesar de todo el éxito que Vy ya ha cosechado gracias a SpaceX, quizá lo más sorprendente sea que sus fundadores parecen creer que las mayores ganancias aún están por llegar.
En una carta a los inversores de la que se hizo eco el Financial Times, Hering y Tamas sostuvieron que SpaceX podría alcanzar una valoración «muy superior a los 10 billones de dólares» en un plazo de entre cinco y siete años.
Es imposible saber si SpaceX llegará algún día a alcanzar semejante valoración. Pero la predicción revela algo importante sobre la forma de operar de Vy.
Esta no es una firma concebida para obtener beneficios rápidamente y pasar a la siguiente oportunidad. Su apuesta definitoria se ha basado en la concentración, el acceso y una extraordinaria convicción a largo plazo.
Mientras gran parte de Silicon Valley pasó la última década intentando encontrar al próximo Elon Musk, Vy Capital adoptó un enfoque bastante diferente.
Simplemente siguió apostando por el original.
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